El supervisor escolar de la Zona 22 de Primarias Estatales, Israel Tejeda Pérez, advirtió que el uso excesivo de teléfonos celulares y pantallas digitales está generando afectaciones emocionales y sociales entre estudiantes de nivel básico.
Durante el arranque del programa “Escuela Libre de Celular” en Orizaba, señaló que el abuso de dispositivos móviles “eleva la ansiedad y roba el sueño de los más pequeños”, además de afectar el desarrollo cognitivo de la niñez. Indicó que muchas actividades que antes fortalecían la convivencia y el aprendizaje social han sido desplazadas por el tiempo frente a las pantallas, lo que ha provocado mayor aislamiento entre los menores.
Asimismo, sostuvo que habilidades como la empatía, la tolerancia y la resolución de conflictos deben construirse mediante la convivencia directa y no a través de aplicaciones o redes sociales. Finalmente, llamó a padres de familia, maestros y autoridades a trabajar de manera conjunta para recuperar espacios de interacción sana y fomentar un uso responsable de la tecnología.
Celulares causan conflictos: Lizzette Bojalil
Por su parte, el Sistema DIF Municipal de Orizaba advirtió sobre el incremento de conflictos entre estudiantes derivados del uso inadecuado de teléfonos celulares, situación que motivó la creación del programa “Escuela Libre de Celular” en primarias estatales del municipio.
Durante la presentación de la estrategia, la presidenta del DIF municipal, Lizzette Bojalil, explicó que en los últimos meses comenzaron a detectar de manera constante reportes relacionados con problemas emocionales y de convivencia vinculados al uso de dispositivos móviles entre menores de edad. “Cada vez se presentan más situaciones relacionadas con el uso inadecuado de celulares, generando conflictos que afectan emocionalmente a nuestros estudiantes”, expresó.
Indicó que a través de herramientas de atención y escucha implementadas en planteles educativos, estudiantes comenzaron a manifestar preocupaciones relacionadas con situaciones que ocurrían mediante teléfonos móviles y redes sociales. La presidenta del DIF señaló que esta problemática encendió alertas entre autoridades educativas y municipales, por lo que decidieron impulsar acciones preventivas antes de que los casos aumentaran. “Fue así como buscamos la manera de actuar antes de que esta situación siguiera creciendo”, comentó.
Asimismo, destacó que el objetivo no es prohibir la tecnología, sino fomentar un uso responsable de los dispositivos y recuperar espacios de convivencia sana entre niñas y niños.