El profesor investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana (UV) en Ciudad Mendoza, Manuel González Del Carmen, explicó que los pacientes con ictiosis, una enfermedad grave, siguen siendo estigmatizados por las escamas en su piel, lo que los puede llevar a una depresión e incluso a intentos de suicidio.
En entrevista, destacó que están investigando y buscando crear alternativas que puedan ayudar a mejorar su calidad de vida. "La ictiosis laminar es una enfermedad genética de la piel, no es contagiosa, puede ser heredada cuando dos personas que son portadores transmiten la información genética a su descendiente", explicó.
Añadió que es una enfermedad caracterizada por una descamación masiva en todo el cuerpo, incluyendo el cuero cabelludo, y que se acompaña de resequedad, prurito (que es la comezón), enrojecimiento, dolor y resequedad excesiva de la piel. Dijo que han trabajado en esta enfermedad y ha podido observar que esta descamación incluso llega al oído y genera tapones de queratina, los cuales impiden que el paciente pueda escuchar de manera adecuada.
El galeno comentó que en las investigaciones hechas ha participado el médico Hernán Cortés Callejas, especialista en Ciencias Médicas e investigador del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), además de especialista en el área genética. "Uno de los estudios que está realizando es buscar la prevalencia de portadores del gen dañado, eso con la finalidad de que los mismos pobladores de la región afectada conozcan si hay posibilidad de tener descendientes con la enfermedad".
Acentuó que esto los lleva a prevenir que pueda haber más casos de este padecimiento grave. "Esta no afecta solo la piel, sino también la cuestión ocular, auditiva, pero también la cuestión mental. La enfermedad afecta las manos, rostro y esto lleva a que los pacientes sientan timidez, desconfianza, que sean estigmatizados y se sientan deprimidos y en algunos casos graves intentos de suicidio".
El investigador comentó que al ser un mal genético no se puede hablar en este momento de una cura total, pero sí de cuidados que lleven a que los pacientes disminuyan los síntomas como resequedad, comezón, enrojecimiento e inflamación, así como el nivel de escamas. Finalmente, explicó que el médico Gerardo Leiva, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del área de química y especialista en farmacología, apoya en generar formulaciones de bajo costo y muy eficientes, las cuales ayudan a perder estas escamas, mantener la piel hidratada y disminuir los síntomas en general.