Madres y padres de familia del Telebachillerato de San José Chipila, municipio de Puente Nacional, pidieron a la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) intervenir para esclarecer los señalamientos contra el coordinador del plantel Ángel Javier Macedo Alconedo, a quien atribuyen presuntas conductas que van desde hostigamiento hacia alumnas hasta irregularidades administrativas.
A través de un escrito entregado a la titular de la dependencia, Claudia Tello Espinosa, las familias solicitaron que se inicie una investigación imparcial y se garantice la protección de las estudiantes que han aportado testimonios sobre los hechos. En el mismo documento también expresaron inconformidad con la actuación del supervisor escolar de la zona Xalapa D, Luis Ignacio Vázquez Ramos, al considerar que durante las diligencias realizadas el pasado 21 de julio no quedaron registradas de manera completa las declaraciones presentadas por madres de familia y alumnas.
De acuerdo con el escrito, los padres aseguran que desde hace varios años se han presentado denuncias internas relacionadas con presuntos actos de acoso, intimidación y abuso de autoridad dentro de la institución educativa. Sostienen que varias estudiantes optaron por no denunciar debido al temor de sufrir represalias que pudieran afectar su desempeño académico o su permanencia en el plantel.
Entre los hechos que solicitan investigar también mencionan supuestos cobros para permitir que algunos alumnos exentaran materias, solicitudes de cooperaciones económicas cuyos destinos no habría sido transparentado, posibles alteraciones de calificaciones en el sistema escolar y señalamientos de que el coordinador acudía presuntamente a laborar bajo los efectos del alcohol u otra sustancia. Como parte de las denuncias, una exalumna relató que durante su estancia en el Telebachillerato habría recibido comentarios sobre su aspecto físico por parte del coordinador.
Según su testimonio, en una ocasión fue llevada a un sitio apartado del plantel donde, presuntamente, el docente le mostró fotografías íntimas de una mujer asegurando que se trataba de ella. La joven afirmó que negó ser la persona que aparecía en las imágenes y señaló que posteriormente percibió cambios en el trato que recibía, incluyendo modificaciones en sus calificaciones. Asimismo, aseguró que otras estudiantes habrían atravesado situaciones similares, aunque muchas decidieron guardar silencio por miedo a sufrir represalias.
Por separado, una madre de familia manifestó que durante los últimos años detectaron presuntas anomalías en el manejo de los recursos del plantel. Indicó que el coordinador supuestamente realizaba cobros por distintos conceptos, permitía salidas de estudiantes a cambio de dinero y administraba recursos sin informar al patronato escolar.
También afirmó que algunos alumnos habrían sido intimidados con afectar sus calificaciones o impedir actividades relacionadas con su graduación si presentaban alguna denuncia. Las familias señalaron que hicieron públicos estos señalamientos con el propósito de que las autoridades educativas investiguen los hechos y eviten que futuras generaciones enfrenten situaciones similares.