Un grupo de padres de familia realizó una marcha por las calles de Orizaba para pedir atención a los casos en los que existen dificultades para convivir con sus hijos debido a procesos familiares.
Alrededor de 12 padres participaron en la movilización acompañados por sus madres, abuelas y otros familiares, formando un contingente de aproximadamente 20 personas.
Con la frase “Soy papá, no criminal”, los participantes salieron de la Alameda y caminaron hasta el Palacio Municipal, donde solicitaron un encuentro con el Alcalde. Explicaron que buscan que las autoridades municipales conozcan la problemática y sepan que hay familias de Orizaba que enfrentan conflictos relacionados con la convivencia y custodia de sus hijos.
Los padres aclararon que reconocen que existen hombres que no cumplen con sus responsabilidades familiares, pero consideraron injusto que todos sean juzgados de la misma manera. Señalaron que algunos padres buscan mantener el contacto con sus hijos y cumplir con sus obligaciones, pero enfrentan procesos legales que complican esa convivencia.
Durante la marcha también estuvieron presentes familiares que, dijeron, viven de manera indirecta las consecuencias de estos conflictos. Los participantes señalaron que su principal preocupación son los menores y pidieron que las diferencias entre los adultos no terminen afectando el vínculo entre padres e hijos.