Aunque el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) busca mantener accesibles los precios de los productos de la canasta básica, la inflación y el incremento constante en los costos de producción han dificultado que este objetivo se cumpla, consideró el representante del comercio en pequeño en Orizaba, Guillermo Trujillo Martínez.
Explicó que el PACIC funciona mediante un acuerdo voluntario entre el Gobierno federal y empresas, por lo que no existen controles obligatorios sobre los precios ni sanciones para quienes decidan modificarlos.
Por ello, dijo, los comerciantes ajustan sus costos conforme cambian las condiciones del mercado. Indicó que el sector empresarial ha realizado un esfuerzo por mantener los precios estables; sin embargo, el aumento en combustibles, transporte, energía e insumos termina impactando directamente a los negocios, que no pueden absorber indefinidamente esos incrementos.
Trujillo Martínez señaló que la inflación continúa afectando el poder adquisitivo de las familias y también provoca incertidumbre en los pequeños comerciantes, quienes enfrentan constantes variaciones en los costos de los productos. A pesar de este panorama, destacó que las tiendas de barrio siguen operando gracias a la confianza con sus clientes, el otorgamiento de crédito y la experiencia de quienes buscan apoyar la economía familiar, aunque reconoció que mientras no exista estabilidad económica será difícil contener la carestía.