Los restos de Francisca Viveros Barradas, conocida artísticamente como Paquita la del Barrio, fueron trasladados al crematorio tras su velación en el Crematorio Bosques del Recuerdo.
Este miércoles, al mediodía, se llevará a cabo un homenaje en Alto Lucero, su tierra natal, donde se oficiará una misa de cuerpo presente en la parroquia Cristo Rey.
Viola Dorantes, hermana de la cantante, afirmó que sus últimos momentos fueron tranquilos. “Ella murió en paz porque se durmió, estaba dormida, estaba feliz. El domingo estábamos comiendo. Comió muy bien, estaba feliz”, relató.
En su última comida, Paquita degustó un caldo de pollo con verdura, pollo encebollado, frijoles y un poco de mole, platillo que disfrutaba.
La memoria de la cantante, dijo Dorantes, se mantendrá en el público que la acompañó a lo largo de su carrera.
“Paquita la del Barrio no ha muerto, la llevamos en el corazón y en nuestra mente”. La cantante agradeció también el apoyo de sus seguidores. “Darles las gracias por ese amor, ese cariño, ese apoyo. Ustedes como público son quienes la han hecho”.
Además del homenaje en Alto Lucero, la hermana de Paquita anunció que participará en un evento en el Auditorio Nacional donde interpretará parte de su repertorio si se lo permiten.
“Voy a cantar parte de su repertorio si me lo permiten. Con mucho gusto lo voy a hacer y con el corazón en la mano”. La presentación que la cantante tenía programada en ese recinto el 16 de marzo, junto a La Sonora Santanera, se convertirá en un tributo póstumo.
Viola recordó los momentos que compartió con Paquita, con quien formó el dúo “Las Golondrinas”. Ambas emigraron juntas a la Ciudad de México en busca de oportunidades en la música, aunque fue su hermana quien logró destacar.
En su última conversación, hablaron sobre los recuerdos de su carrera. “Fuimos a muchas partes, cantamos juntas, tuvimos algunas diferencias, pero no por eso se olvidó. Dios me permitió estar con ella siempre, en las buenas y en las malas”.