A pie o en moto. Desde Santa María las Cuevas o desde Tatatila. Movidos por la tradición o por la fe. Para los creyentes de Rafael Guízar y Valencia no existe obstáculo para viajar más de siete horas y venerar los restos del Santo resguardados en la Catedral Metropolitana de Xalapa.
Si bien a Guízar y Valencia se le celebra cada 24 de octubre, los fieles acuden desde un día antes para darle las gracias al Obispo nacido en Cotija, Michoacán, pero con arraigo en Veracruz. Proveniente de Santa María las Cuevas, municipio de Altzayanca, Tlaxcala; Jorge Rosario Alarcón coordina una peregrinación de más de 30 motociclistas y 40 personas más en vehículos en cuatro ruedas, para continuar con una tradición iniciada en 2010. "Nosotros tenemos quince años de esta peregrinación para visitar al señor San Rafael, tenemos una peregrinación que igualmente sale de nuestra comunidad hacia México, a la Basílica (de Guadalupe), y a caballo a Texocuipan, y nosotros salimos para Xalapa".
En el caso de sus peregrinos, acuden para agradecer las bendiciones de salud, "es lo primero que le pedimos y le pedimos a San Rafael que nos regrese con bien a todos. Nos hicimos seis horas, lo que pasa es que la carretera no está muy buena y el frío está bastante fuerte para los muchachos que vienen en moto, porque tenemos creencia, creemos en él y sí vale bastante la pena".
Cerca de las 13:00 horas, Vanessa finalizó una peregrinación de más de siete horas a pie desde Tatatila, acompañada de su familia. "Este es mi primer año que vengo con motivos muy fuertes y muy personales, cada uno de los que vienen tienen una manda y todos los que venimos somos católicos y tenemos fe en Dios".
En su caso salió de Tatatila desde las 4:00 horas de este jueves, y a pesar del frío en la región de montaña, cumplió con el objetivo de visitar al Santo Rafael Guízar. "Todos somos creyentes de la fe en Dios, de la fe en la Virgen, de la fe en San Rafael Guízar, y a mí en lo personal tengo una manda con él, me ha cumplido y me ha hecho muchos milagros, yo creo en él, y mi fe es tan grande que por primera vez caminando, estoy aquí".
Admitió que en este momento atraviesa por "una situación muy complicada", pero precisamente su fe la trajo a Xalapa para agradecer por los milagros. "Yo vine con la intención de que en más años, seguir viniendo a la catedral, y van tres años que vengo a la catedral seguido y es el primer año caminando".