Paraguay realizó una hazaña que hace soñar a toda una nación luego de echar de la Copa Mundial 2026 a una Alemania falto de todo, especialmente de corazón.
El duelo entre alemanes y paraguayos se llevó a cabo en el “Boston Stadium”, que tuvo una afluencia de más de 63 mil aficionados.
Es cierto que los “teutones” tuvieron casi siempre el dominio de las acciones, pero fue muy pobre el peligro que generaron en la primera mitad, sobre todo porque la escuadra guaraní se encerró a piedra y lodo evitando que los ataques del rival vulneraran el arco defendido por Orlando Gill, quien a la postre se vestiría de héroe.
De nada sirvió que el equipo alemán tuviera la posesión den esférico, pues dejó de manifiesto su poco tacto para horadar la portería de sus rivales, mostrando una ineficacia e inoperancia raras en él.
En el minuto 42, los paraguayos a través de Galarza recuperaron un balón y envió el centro al punto del área penal, donde estaba bien posicionado Enciso para de cabeza clarear al portero Manuel Neuer.
En la segunda mitad, Paraguay estuvo cerca de marcar el 2-0 tras un grave error de Kimmich, pero afortunadamente, para él, Neuer estuvo atento para evitarlo.
Con la desventaja Alemania se abalanzó sobre su rival y al minuto emparejó los cartones por conducto de Havertz a centro de Wirtz.
Los alemanes buscaron afanosamente el gol de la diferencia que los llevara a los cuartos de final, pero los paraguayos se multiplicaban para evitarlo, aunque en la una de sus acciones estuvieron a punto de anotar en su propia portería.
Finalmente concluyó el tiempo reglamentario y se dio paso a los tiempos extra, en el que de tanto atacar los alemanes a través de Jonathan anotó el ansiado gol, pero el VAR no lo validó por falta sobre el portero Orlando Gill quien, por cierto, salvó en el último segundo a su equipo al detener un cabezazo a boca de jarro por parte del mismo Havertz, por lo que por vez primera en esta fase dos equipos disputaron el boleto en la tanda de penaltis.
En esta etapa los alemanes fallaron sus disparos mediante Havertz y Woltemade, mientras que los paraguayos tuvieron sendas oportunidades, pero también erraron a través de Sanabria y Balbuena.
En la muerte súbita Tah la puso en órbita y José Canale engañó a Neuer para avanzar a octavos, donde Paraguay espera a Francia o Suecia en Filadelfia.