El párroco de la Catedral Metropolitana de Xalapa, José Ignacio Barrera, ofició la misa dominical del segundo domingo de cuaresma.
“En esta eucaristía el señor nos invitará a levantarnos, a dejar la comodidad de nuestra vida para seguirlo, para ir tras de él, para cargar nuestra cruz. Siempre con la esperanza puesta en la gloria futura, en la resurrección que nos espera”, comentó.
Por lo que exhortó a los presentes a pedir por todos, pero de manera especial, por hermanos y hermanas que llevan la cruz del sufrimiento.
“Del dolor, de la enfermedad, para que unan esa situación de vida a la cruz de Cristo y contribuyan así a la redención del mundo. Pero también para que el señor los llene de fortaleza, de esperanza y de amor, que puedan vivir este momento de su vida con mucha fe y con la certeza de que no están solos, que Dios los acompaña y que la comunidad también está con ellos”.
Además pidió tener presentes aquellas personas que sufren por la pérdida de algún ser querido, la desaparición de algún familiar; “o alguna situación de violencia, tantas que se han dado en estos últimos días”.
Con el objetivo de no perder la paz ni la esperanza, para que Dios los fortalezca en esos momentos. Finalmente pidió orar por las familias de la diócesis, por las vocaciones sacerdotales y religiosas, por el matrimonio cristiano.