Con consignas de “¡Justicia!” y pancartas colocadas frente al Palacio Municipal, periodistas de Córdoba y la región se manifestaron en el parque 21 de Mayo para exigir el esclarecimiento del asesinato del reportero Luis Ángel López, ocurrido en Poza Rica, y denunciar las condiciones de inseguridad bajo las que actualmente se ejerce el periodismo en Veracruz.
Durante el pronunciamiento, los comunicadores señalaron que la violencia contra la prensa continúa siendo una constante en la entidad y acusaron que la falta de resultados en las investigaciones ha permitido que los ataques contra periodistas permanezcan en la impunidad.
Hugo Morales Alejo afirmó que cada periodista asesinado deja una familia afectada y una sociedad que pierde una voz dedicada a informar. Además, sostuvo que la ausencia de castigo para los responsables fortalece a la delincuencia y debilita la confianza en las instituciones encargadas de procurar justicia.
Los manifestantes cuestionaron la capacidad de las autoridades para resolver los casos de agresiones contra periodistas y exigieron una investigación exhaustiva que permita identificar y castigar tanto a los autores materiales como a los intelectuales del homicidio de Luis Ángel López.
Asimismo, lamentaron que muchos comunicadores enfrenten amenazas, intimidaciones y presiones que terminan provocando autocensura por temor a represalias, una situación que, aseguraron, afecta directamente el derecho de la ciudadanía a estar informada.
Durante la protesta también se dirigieron críticas al Gobierno estatal por la falta de resultados en materia de seguridad y por la respuesta que, consideraron, ha sido insuficiente ante los ataques registrados contra integrantes del gremio periodístico.
Los participantes exigieron además la aparición con vida de la periodista Roxana, desaparecida desde hace 2 semanas, y señalaron que la falta de avances en este caso refleja la deuda que mantienen las autoridades con los comunicadores víctimas de violencia.
Recordaron que Veracruz ha sido escenario de numerosos asesinatos y agresiones contra periodistas durante las últimas décadas, convirtiéndose en uno de los estados más peligrosos para el ejercicio de la profesión.
Los comunicadores insistieron en que la defensa de la libertad de expresión no tiene colores partidistas ni intereses políticos, sino que representa la defensa de un derecho fundamental para la sociedad mexicana.
La manifestación concluyó con un llamado a las autoridades estatales y federales para garantizar condiciones de seguridad para quienes realizan labor periodística, así como con la exigencia de que los crímenes contra periodistas dejen de acumularse en las estadísticas y se conviertan en casos resueltos con justicia.