Un grupo de periodistas con varias décadas de trayectoria en medios de comunicación de la región se manifestaron en el municipio de Córdoba para exigir el fin de la impunidad y garantías reales para el ejercicio del periodismo en Veracruz, tras el asesinato del periodista Carlos Castro, ocurrido el pasado 8 de enero en Poza Rica.
Durante la protesta, los comunicadores advirtieron que la impunidad es el principal factor que alimenta la violencia contra la prensa, pues mientras no haya castigo a los responsables, las agresiones continúan. Recordaron que varios atentados, amenazas y homicidios contra periodistas han quedado sin resolver, generando un clima de miedo e indefensión para quienes ejercen la labor informativa.
Los manifestantes subrayaron que la prensa no provoca la violencia, sino que documenta y refleja la realidad social, por lo que silenciar a los medios no elimina los hechos. Exigieron a la Fiscalía General del Estado, encabezada por su nueva titular, que el asesinato de Carlos Castro no quede impune y se investigue sin revictimización ni señalamientos que criminalicen a las víctimas.
El homicidio de Carlos Castro se suma a otros casos emblemáticos de periodistas asesinados en Veracruz, particularmente en la región centro, como Jacinto Romero Flores, Ricardo Monlui Cabrera y Julio Valdivia Rodríguez, cuyos crímenes continúan sin un esclarecimiento pleno. Los comunicadores señalaron que estos casos evidencian un patrón de agresiones sistemáticas contra la libertad de expresión.
Asimismo, criticaron el actuar de la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas, al considerar que su respuesta se ha limitado a pronunciamientos públicos, sin acompañamiento efectivo ni medidas preventivas para reporteros que trabajan en calle y en zonas de alto riesgo.
La manifestación fue en el parque 21 de Mayo, mientras otros comunicadores se sumaron a la exigencia de justicia a través de redes sociales. El gremio reiteró su demanda de justicia para los periodistas asesinados y garantías reales para continuar informando a la sociedad, advirtiendo que el silencio oficial solo profundiza la crisis de violencia contra la prensa en Veracruz.