El malestar social continúa creciendo en la comunidad de Potrero de García, municipio de Tlacolulan, donde habitantes denunciaron la operación ilegal de un basurero que desde 2021 funciona bajo la supuesta figura de relleno sanitario sin cumplir con la normatividad ambiental.
Durante una visita a la zona, el diputado federal Adrián González Naveda aseguró que el sitio carece de permisos oficiales y opera como un tiradero a cielo abierto, pese a contar con un expediente de clausura emitido por las autoridades competentes. De acuerdo con el Legislador los responsables del vertedero habrían roto los sellos de clausura para continuar con el depósito de residuos, incrementando de manera considerable el volumen de basura desde enero, lo que ha intensificado la inconformidad de los pobladores.
Vecinos de la comunidad señalaron que varios municipios de la región continúan utilizando este espacio no autorizado para deshacerse de sus desechos, situación que –afirman– ya representa una crisis de salud pública y de seguridad para las familias de la zona.
Entre las principales afectaciones, los habitantes denunciaron la presencia de jaurías de perros ferales que han atacado y matado animales domésticos, además de representar un riesgo directo para niños, adultos mayores y habitantes que viven cerca del tiradero. A ello se suma la proliferación de ratas y fauna nociva, lo que incrementa el temor a posibles brotes de enfermedades.
Ante este panorama, González Naveda solicitó a los ayuntamientos involucrados a suspender de inmediato el uso del basurero y anunció que solicitará una mesa de trabajo con la Secretaría de Gobierno del Estado para atender el conflicto.
Expresó su confianza en que el Gobierno estatal intervendrá para clausurar definitivamente este foco de contaminación, al señalar que las familias de Potrero de García ya no están dispuestas a seguir enfrentando las consecuencias de una operación ilegal que vulnera su salud y seguridad. El basurero tiene capacidad para recibir hasta 150 toneladas de residuos diarios; sin embargo, fue clausurado tras las quejas ciudadanas y los amparos promovidos por los pobladores debido a los severos daños ambientales.