El presidente de la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), David Estévez Gamboa, señaló que la entrada en vigor de las modificaciones al Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes representa una oportunidad para reducir algunos de los problemas que durante años han enfrentado los transportistas en las carreteras federales, particularmente aquellos relacionados con multas, arrastres y depósitos de unidades.
Sin embargo, consideró que los beneficios de la reforma dependerán de la manera en que sea aplicada por las autoridades, pues de poco servirá reducir los montos de las sanciones si persisten criterios diferentes entre los elementos encargados de realizar las revisiones.
Explicó que un transportista debe tener claridad sobre la conducta que constituye una infracción, la sanción que corresponde y las circunstancias en las que una unidad puede ser retirada de circulación.
De igual manera, dijo, debe conocer cuánto tendrá que pagar por un servicio de grúa o por permanecer en un depósito.
Por ello, insistió en que la SICT debe establecer reglas nacionales que permitan que las disposiciones sean aplicadas de la misma manera en Veracruz, Puebla y el resto del país.
Estévez Gamboa afirmó que los transportistas no buscan evadir sus responsabilidades, sino contar con condiciones que les permitan trabajar con certeza y sin temor a que una revisión derive en cobros injustificados.
Señaló que la ANTAC mantendrá su postura de vigilancia sobre la aplicación de la reforma y continuará solicitando la participación del sector en la elaboración de mecanismos que permitan transparentar las actuaciones de las autoridades y de las empresas encargadas de prestar servicios de grúa y depósito.