Comerciantes dedicadas a la venta en canastas se deslindaron del conflicto que trae un grupo de vendedores con personal de la coordinación de Comercio de Orizaba. Las mujeres explicaron que hace tiempo se separaron de otro grupo de comerciantes por no estar de acuerdo con presuntos cobros que les hacían y que actualmente cada sector trabaja de manera distinta.
Por ello, consideraron que no todas las canasteras deben ser relacionadas con los problemas que algunas de sus compañeras han tenido con el personal del ayuntamiento. Las vendedoras afirmaron que ellas han tratado de respetar las indicaciones que reciben para ubicarse y permitir el paso de los peatones. “Donde nosotras también debemos acordar la cordura y decir: si me está dando espacio para vender, pues pegada a la pared”, señaló una de ellas.
Reconocieron que existen diferencias entre los grupos y que algunas formas de instalarse para vender pueden generar molestias entre las personas que caminan por la zona. Ante esta situación, las comerciantes solicitaron al coordinador de Comercio una audiencia para plantear su postura y conocer las reglas que deberán seguir.
Señalaron que están dispuestas a buscar opciones de ubicación si es necesario, pero pidieron que exista coordinación para evitar nuevos conflictos. Las vendedoras también aseguraron que no pretenden atacar a sus compañeras ni confrontarse con las autoridades. Indicaron que tienen audios y testigos de conversaciones relacionadas con el conflicto, mismos que podrían presentar si se requiere aclarar alguna situación. Finalmente, pidieron que cada grupo sea atendido de acuerdo con su propia situación y que se establezcan condiciones claras para que puedan continuar con su actividad comercial.