Derechohabientes del ISSSTE de Orizaba solicitaron una investigación para esclarecer los señalamientos sobre la presunta existencia de medicamentos antirretrovirales almacenados en las instalaciones del hospital, entre ellos Biktarvy, mientras pacientes con VIH enfrentarían dificultades y retrasos para recibir su tratamiento.
La inquietud surgió luego de que comenzara a circular entre derechohabientes la versión de que habría unidades de este medicamento disponibles en el nosocomio, incluso algunas con fechas de caducidad próximas, pese a que personas que requieren el tratamiento estarían esperando para recibirlo.
A esta situación se sumó el señalamiento, aún no confirmado oficialmente, sobre el fallecimiento de un paciente que presuntamente habría enfrentado dificultades para acceder al medicamento.
Hasta ahora no existe información oficial que permita establecer que la muerte de esta persona haya sido consecuencia directa de la falta de Biktarvy, por lo que los propios derechohabientes consideraron necesario que el caso sea revisado y se conozcan las circunstancias reales.
Los usuarios solicitaron al ISSSTE informar si actualmente existen unidades de Biktarvy en el hospital, cuántas serían, cuál es su fecha de caducidad y bajo qué procedimiento se determina su entrega a los pacientes.
También pidieron conocer si existen requisitos administrativos, estudios o trámites que estén provocando retrasos en la entrega de los antirretrovirales.
La preocupación radica en que quienes reciben este tipo de tratamiento requieren continuidad en la atención, por lo que los derechohabientes consideraron necesario que cualquier dificultad relacionada con el abasto o la distribución sea explicada de manera transparente.
Los usuarios plantearon que en caso de confirmarse la existencia de medicamentos almacenados que no fueron entregados oportunamente, las autoridades deben explicar las causas y revisar si se incurrió en alguna irregularidad.
También pidieron investigar el caso del paciente cuyo fallecimiento comenzó a mencionarse entre los derechohabientes, pero insistieron en que no debe establecerse una relación causal sin contar con información médica y oficial que la sustente.
Por ello, solicitaron que el ISSSTE aclare tanto la situación del medicamento como los procedimientos utilizados para su entrega y distribución.