El Gobierno federal presentó este miércoles una iniciativa de reforma electoral con la que busca reducir el número de integrantes del Senado de la República de 128 a 96, al eliminar la lista nacional de representación proporcional en esa Cámara.
En la conferencia matutina, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, expuso un decálogo de modificaciones y sostuvo que la nueva integración del Senado quedaría con 64 escaños por mayoría relativa y 32 por primera minoría. “La Cámara de Senadores se integra por 96 senadurías, 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría”, anunció Rosa Icela Rodríguez.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el ajuste responde a la función original del Senado como órgano de representación de las entidades federativas y sostuvo que los aspirantes deben competir en las urnas. “En el Senado, se elimina la lista de representación proporcional, porque el Senado siempre fue concebido como la representación por entidad, desde el principio republicano. En el Senado quedan los dos de mayoría y la primera minoría, sin listas. ¿Quieres ser senador? Busca el voto popular”, aseguró.
Recorte al Senado
Actualmente, el Senado se integra por 128 escaños: 64 se eligen por mayoría relativa, 32 por primera minoría y 32 por representación proporcional mediante una lista nacional. Ese último componente sería suprimido con la reforma. En el mismo paquete, Rodríguez planteó mantener en 500 el número de diputaciones federales, todas por votación directa. De acuerdo con la exposición, 300 se elegirían por distrito electoral, por mayoría relativa, y 200 conservarían un esquema de representación proporcional.
Según lo detallado en la conferencia, de esas 200 diputaciones, 97 corresponderían a candidaturas que no ganaron su distrito, pero obtuvieron los mejores resultados de su partido; 95 se elegirían por circunscripción y por partido político con voto directo, eligiendo a un hombre y una mujer; y ocho se asignarían con el voto de mexicanos residentes en el extranjero.
Sheinbaum explicó que la proporción partidista se construiría con candidatos que hicieron campaña en territorio y con una parte de listas sometidas a votación limitada. “¿Cómo van a estar representados lo que corresponde a la proporción de cada partido? La mitad, más o menos, como el que quedó en segundo, tercero o cuarto lugar dependiendo del lugar, pero fue a buscar su voto en sus distritos, como primer mejor perdedor o segundo mejor perdedor, de acuerdo con el partido político; y la otra mitad, en una lista que se vota, ¿por cuántos puede votar para que no sea que lleven sus listas? Dos, un hombre y una mujer”, dijo.
La presidenta reiteró su postura en contra de las listas de representación proporcional y señaló que no aceptó cargos por esa vía cuando tuvo la posibilidad. “Yo siempre estuve en contra de las listas pluris, las listas pluris yo nunca he estado de acuerdo. Tanto que tuve oportunidad de ser diputada plurinominal y senadora plurinominal en el 2009 y en el 2012, y me negué”, concluyó.
La iniciativa fue presentada por el Ejecutivo federal y deberá ser turnada al Congreso de la Unión para su análisis y eventual discusión.