Habitantes de más de 15 comunidades de Altotonga y Perote advirtieron que trasladarán a Xalapa a cerca de mil personas para cerrar los accesos al Palacio de Gobierno, si las autoridades estatales no atienden su exigencia de cancelar un pozo agrícola que, aseguran, está afectando sus fuentes de agua.
Los inconformes señalaron que entre 400 y 500 personas permanecían en Xalapa, mientras alrededor de mil más se encontraban en varios puntos de las carreteras de Perote y Altotonga. De acuerdo con los manifestantes, mantienen cerradas la autopista Perote-Xalapa y las carreteras Perote-Altotonga y Perote-Xalapa, tanto en la vía federal como en la autopista.
Uno de sus representantes explicó que llegaron desde las 9:30 de la mañana y que, aunque las autoridades les pidieron integrar una comisión para presentar sus demandas, hasta ese momento no habían sido recibidos. “Ya se formó la comisión. Más antes ya estuvimos en CONAGUA, (que) nos lleva largas y largas y largas, para ahorita venir a pedir la intervención de la Gobernadora”, reclamó.
La principal demanda es la cancelación de un pozo agrícola ubicado en la región de Perote, pues los pobladores aseguran que desde su apertura han disminuido los niveles de sus manantiales y nacimientos de agua. “Nos afecta bastante a nuestros veneros de agua. Nuestros nacimientos se bajaron, nuestros nacimientos de agua, la población está sufriendo de agua a consecuencia de la apertura de este pozo”, afirmó.
También acusaron que presuntamente el agua estaría siendo extraída mediante pipas para posteriormente comercializarla. “Al parecer sí, ya están cargando pipas y se las están llevando para venderla, mientras que las comunidades nos estamos quedando sin agua”, señalaron.
Sobre la posible relación del pozo con la familia de José Francisco Yunes Zorrilla, señalada previamente por la gobernadora Rocío Nahle, los pobladores dijeron que es probable, aunque aseguraron desconocer qué vínculo existe. Mencionaron como posible propietario a una persona identificada como Jesús Orozco.
Los inconformes señalaron que permanecerán en Xalapa hasta obtener una respuesta de las autoridades y advirtieron que, de no ser atendidos, solicitarán que los cerca de mil compañeros que permanecen en la región se trasladen a la capital. “Si no nos atienden, vamos a cerrar todas las puertas del Palacio”, advirtieron.
Los pobladores insistieron en que su protesta busca que se revise la operación del pozo y se determine si cuenta con la autorización correspondiente y si el agua está siendo utilizada para el fin establecido en su concesión.