En la Sierra de Huayacocotla, en donde el bosque es sustento y símbolo de riqueza, las familias aprovechan absolutamente todo lo proveniente de dicho bioma, incluso las piñas caídas de las copas de los pinos.
Con las piñas y ramas recolectadas del suelo, un grupo de 23 mujeres y dos hombres elabora artesanías navideñas en el ejido Tlachichilquillo, municipio de Zacualpan.
Al respecto, Arisaí Ortega Mata, enlace de Educación y Desarrollo Tecnológico de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) explicó que con lo anterior, toda la comunidad participa dentro del proyecto de aprovechamiento forestal de los ejidatarios y sin desperdiciar dicho recurso de la naturaleza.
“Convirtieron los residuos del bosque en artesanías y ahora las colocan en el mercado para Navidad”, expresó.
En el caso de los beneficiarios explicó que por medio de un recurso gubernamental, las artesanas y los artesanos iniciaron la fabricación de las manualidades.
El procedimiento incluyó un diagnóstico de las oportunidades del ejido y los ejidatarios eligen el proyecto en a desarrollarse; en el caso de los costos implícitos, los beneficiarios pueden aspirar a un subsidio federal.
Las participantes recogen las piñas y las ramas en una superficie forestal de aproximadamente 418.49 hectáreas; “de la cosecha de los árboles quedan esas ramas y piñas y las aprovechan de manera sustentable y le dan un valor a los residuos”, dijo.
En aquella Sierra, ubicada a una altitud de más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, los desecho de los árboles dejan de ser combustible para los anafres y estufas para convertirse en fuente de ingresos de los campesinos.