La granja avícola instalada en la comunidad de Palmas de Abajo, en el municipio de Actopan, opera con normalidad pese a la oposición de ambientalistas y a los amparos promovidos para revisar la legalidad del proyecto, aseguró el alcalde Eduardo Utrera Carrero.
El edil sostuvo que, hasta el momento, el Ayuntamiento no ha sido notificado de alguna resolución que impida el funcionamiento de la instalación. El Presidente Municipal atribuyó la inconformidad a habitantes de La Mancha, no a pobladores de la comunidad donde se ubica la granja, quienes han expresado preocupación por posibles filtraciones hacia la laguna. “Ellos están contentos, están tranquilos; donde se ha realizado un poco de inconformidad es por habitantes de La Mancha, ya que dicen que va a haber filtraciones hacia la laguna”, declaró.
Utrera Carrero señaló que el Ayuntamiento interviene en trámites administrativos vinculados con el cambio de uso de suelo, pero no es la autoridad encargada de avalar estudios de impacto ambiental. Indicó que esas autorizaciones corresponden a la Secretaría de Medio Ambiente y a otras instancias competentes. También precisó que el proyecto contempla 12 naves, aunque actualmente solo operan cuatro. “Sí ha estado trabajando, pero no con todas las naves que es el proyecto; creo que solo están trabajando cuatro de doce que tiene”, afirmó.
Desde 2025 comunidades y colectivos ambientalistas se opusieron a la construcción de la granja impulsada por la empresa RS Granos, Hortalizas y Carne, S. de R.P. de R.L. de C.V., vinculada a Pilgrim’s, en una zona señalada por los opositores como ecológicamente sensible en el municipio de Actopan.
En mayo de 2025, habitantes de Palmas de Abajo y el Movimiento en Defensa de la Laguna de La Mancha obtuvieron un amparo federal que concedió la suspensión provisional del proyecto denominado Granja Avícola Ecosustentable ALP Nuestra Señora de Guadalupe, al considerar que podría representar un riesgo para la Laguna de La Mancha. Los opositores han advertido que la instalación pretende producir más de 2.2 millones de pollos al año en las inmediaciones del sistema lagunar, al que describen como un santuario ecológico y una fuente de sustento para pescadores y comunidades locales. Han señalado la presencia de manglares, tortugas, aves, lagartos y otras especies en el entorno.
Como parte del juicio de amparo, un juzgado de distrito ordenó verificar si la empresa cuenta con permisos ambientales, de uso de suelo y de aprovechamiento de agua, así como revisar el manejo de residuos, aguas contaminadas, excrementos y olores, además de posibles afectaciones a la salud pública y al medio ambiente.