La situación que enfrenta la industria azucarera es muy delicada y existe el riesgo de que más ingenios cierren sus puertas, advirtió el dirigente nacional de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), Rodolfo González Guzmán.
“El problema de la industria azucarera en términos generales es muy difícil, se han caído los precios y la producción, entonces pues sí es muy importante que se sienten las partes, es decir los empresarios, junto con los representantes sindicales y hagan estrategias para salvar los ingenios azucareros”.
Apuntó que cada fábrica de azúcar requiere un tratamiento especial porque depende de la producción de toneladas de cada una, por lo que no se puede generalizar la estrategia. “La industria, hay que decirlo, está atravesando una etapa complicada, pero creemos que podría resolver algunas cosas; el hecho de que exista comunicación, un intercambio de diálogo permanente con los empresarios para resolver los problemas de cada ingenio, sería bueno”.
Sin embargo, González Guzmán comentó que siempre existe el riesgo de que otro ingenio cierre sus puertas y con ello decenas de trabajadores se queden sin su fuente de empleo. “Por ejemplo, ‘El Carmen’ y ‘Calipa’, que son de los mismos dueños, se descapitalizaron y entonces se los comieron los pasivos, pero muchas de estas empresas pueden dar la pelea para no quebrar y salir adelante”.