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Sección: Estado de Veracruz

Por primera vez, ciudadanos cuestionaron a candidatos; presidenciables se atacaron

Hasta veracruzano pudo preguntar sobre la disparidad de los salarios entre Estados Unidos y México

José Topete Xalapa, Ver. 20/05/2018

alcalorpolitico.com

Por primera vez, ciudadanos mexicanos como Diego Domínguez Sánchez, originario de Veracruz, pusieron en jaque a los candidatos a la presidencia de México, Ricardo Anaya Cortés, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez Calderón.

Al participar en el segundo debate presidencial, ejercicio democrático organizado por el INE en el actual proceso, que contó por primera vez con la presencia de público, el ciudadano Domínguez Sánchez dijo que luego de vivir 13 años en Estados Unidos y tras regresar a México ahora gana menos de la mitad.

“Hay una disparidad muy fuerte entre los salarios, hoy trabajo una jornada mucho más grande que la que tenía allá y hoy gano menos de la mitad de lo que ganaba allá”.



El veracruzano recordó que en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio se plantea por parte de Estados Unidos y Canadá aumentar el salario mínimo en México, algo en lo que los cuatro aspirantes coincidieron con distintas atenuantes.

Cabe recordar que el tema se centró en tres temas específicos: el comercio exterior y la inversión; la seguridad fronteriza así como el combate al crimen transnacional y los derechos de los migrantes.

Por su parte, el ciudadano Luis Ángel Amador Pérez tuvo el honor de comenzar el debate y nervioso cuestionó las acciones concretas para reorientar la exportación mexicana a otros Estados y no solo en Estados Unidos.



Dicha pregunta fue abordada por los aspirantes en el sentido de lo que harán con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para que “respete a México”, renegociando el tratado, cada uno con sus propios enfoques, uno especialmente polémico como el de Rodríguez Calderón quien insinuó una expropiación de BANAMEX.

En una de sus intervenciones sobre este tema, el panista Ricardo Anaya intentó acercarse a López Obrador, asegurando con una lámina que él no supo fomentar el crecimiento económico cuando fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal.

Rápidamente el morenista ironizó el embate, afirmando que prefería cuidar su cartera, tomándola y abrazándola cuando Anaya se le acercaba.



Por su parte, en el tema de seguridad fronteriza y combate al crimen transnacional, Teresa Reinaga, con dificultad para levantarse de su asiento a sus 72 años, dijo que lleva 40 años radicando en Tijuana, en donde ha visto abusos para los paisanos de parte de la policía, así como de parte de “los malos”

En este cuestionamiento destacó el enfoque del candidato José Antonio Meade, quien dijo que “la policía hizo mal su trabajo” en el caso de Nestora Salgado, a quien llamó secuestradora aseverando que está libre y ahora es candidata a senadora plurinominal por MORENA, lo que quedará en la conciencia de López Obrador.

Posteriormente, la ciudadana Teresa Mercado se dirigió a los candidatos para preguntar cómo piensan ayudar a los migrantes que cruzan México para tener la solvencia moral de pedir un trato digno para los mexicanos que viven en Estados Unidos.



En una de sus intervenciones Anaya nuevamente salió a criticar a López Obrador, citando uno de sus libros y aseverando que es un disparate proponer que haya una vía férrea de Salina Cruz a Coatzacoalcos, en el Istmo de Tehuantepec, puesto que ya existe, de ahí que lo invitó a actualizarse.

López Obrador respondió que es obvio que existe la vía, ya que se construyó en la época de Porfirio Díaz, pero él plantea unir a Asia con la costa este de Estados Unidos mediante un corredor para la comercialización de productos con trenes con contenedores de carga.

Anaya insistió que la vía ya existe con un tren de carga, sin embargo está subutilizado, de ahí que propuso 135 puntos y “no locuras” como López Obrador.



“Anaya es un demagogo, un canayita, los dos Anaya y Meade pertenecen a la mafia del poder”, replicó López Obrador.

Siguiendo el tema de migración, Gerardo Ozuna, preguntó cuál es el plan de acción para defender los derechos primordiales de los migrantes en los países en donde haya mexicanos.

En ese sentido se sumó León Krauze, uno de los moderadores junto con Yuriria Sierra, quien presentó la historia de Antonio Alarcón, otro veracruzano quien emigró a Nueva York a sus 10 años y ahí se quedó a residir, graduándose con una licenciatura en cine.



“Como Antonio hay otros 540 mil jóvenes conocidos como soñadores que han vivido allá toda su vida (…), la gran mayoría quiere ayuda para quedarse allá, la pregunta de Antonio es cuál es su compromiso para defenderlos en un país que no los acepta”, planteó Krauze

En esta ocasión José Antonio Meade se lanzó en contra de Anaya para decir que el panista tenía a su familia radicando en Atlanta.

En su turno Anaya acusó a Meade y a AMLO de hipócritas, al decirle a Obrador que mandó a su hijo a estudiar a España y a Meade de ir a estudiar a Estados Unidos con recursos pagados por el gobierno.



“Es Ricky Riquín Canayin, no tiene nada que ver lo de mi hijo con el que tu hayas mantenido a tus hijos en Atlanta”, expuso López Obrador, sacando la edición de la revista Proceso de esta semana aseverando que Anaya es un corrupto y “engaña tontos”.

La sexta y última pregunta fue de la ciudadana Venecia Zendejas quien expresó su preocupación por los deportados que regresan a México “con un sentimiento de no ser parte de esta sociedad”. Ante ello, cuestionando a los candidatos sobre su estrategia “para lograr la reinserción social y laboral de los mexicanos retornados”.

En una de sus intervenciones Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente, pidió a Andrés Manuel López Obrador que diera un abrazo a José Antonio Meade, a lo que el aspirante de MORENA respondió “abrazos, no balazos" abrazándolo.



Después se tomó de los brazos y se acercó al aspirante PAN a quien le ofreció la mano y agregó: "también a él, pero voy a cuidar mi cartera", provocando la risa entre los asistentes.