Productores de maíz en Veracruz han expresado su preocupación ante la reciente decisión del gobierno mexicano de levantar la prohibición de importar maíz transgénico, tras una resolución del Panel de Solución de Controversias del T-MEC que determinó que las restricciones carecían de base científica y violaban el acuerdo comercial.
Ramón Pino Méndez, presidente del Consejo Estatal de Productores de Maíz, lamentó que el gobierno no presentara evidencias suficientes para demostrar los posibles daños a la salud causados por el maíz genéticamente modificado.
Además, expresó su preocupación por el riesgo que esta decisión representa para la diversidad genética del maíz en México, país reconocido como cuna de este grano.
Pino Méndez advirtió que la introducción de maíz transgénico podría afectar la polinización natural y llevar a una dependencia de semillas provenientes de Estados Unidos, comprometiendo la autosuficiencia alimentaria del país.
Criticó la falta de estudios por parte del gobierno y enfatizó la necesidad de un presupuesto histórico para el campo que permita a México ser autosuficiente en la producción de maíz blanco y amarillo.
El líder agrícola también cuestionó las declaraciones del secretario de Agricultura, Julio Berdegué, señalando que su perspectiva parece más alineada con la de países desarrollados y no refleja la realidad mexicana.
Pino Méndez alertó sobre una posible emergencia nacional que podría traer graves consecuencias si no se asigna un presupuesto adecuado para enfrentar esta situación.
Esta decisión del gobierno mexicano ha generado diversas reacciones, incluyendo el reconocimiento por parte de Estados Unidos, que aplaudió la eliminación de la prohibición de importar maíz transgénico.
A pesar de la eliminación de la prohibición de importación, el gobierno mexicano ha enfatizado que no permitirá el cultivo de maíz transgénico en el país, buscando proteger las variedades nativas y la salud de la población.