La disposición para que los estudiantes no lleven teléfono celular a las escuelas a partir de noviembre costará trabajo y provocará resistencia de padres de familia y alumnos, advirtió el jefe del Sector 4 de Secundarias Técnicas, Adalberto Tejeda Zamorano.
Añadió que algunas instituciones educativas ya se adelantaron a la medida y prohibieron llevar el celular, pero todavía faltan varias de la zona de Orizaba, Córdoba y Yanga que deben realizar este cambio.
“Es complicado, porque si lee el acuerdo 9-926 –que ya salió del decreto que ya entró en vigor, pero que se dio el plazo para que el día 3 de noviembre se haga– nos hace que estemos en asamblea con padres de familia y convencerlos de que es necesario que los alumnos no lleven el celular”, explicó Tejeda Zamorano.
Comentó que en secundarias técnicas como la Escuela Secundaria Técnica Industrial número 4, que tiene 850 estudiantes en su turno matutino, es imposible que las autoridades de la institución educativa guarden el celular durante el turno escolar.
“Pedimos que no haya resistencia, aunque sabemos que la va a haber, pero tenemos que combatirla y pedirles a los padres de familia que hablen con sus hijos para que no lleven el aparato electrónico”, manifestó. En caso de que los estudiantes lleven su tableta o teléfono, deberán entregarlo a los directivos para que lo resguarden y lo entreguen a los padres de familia.