El primer viernes de marzo volvió a mover la economía local del Mercado Revolución, los pasillos dedicados a artículos esotéricos registraron un repunte significativo en sus ventas, confirmó la comerciante Angélica Lucía Hernández, quien desde hace varios años ofrece productos relacionados con la espiritualidad y la protección.
De acuerdo con la vendedora, esta fecha es considerada especial por muchas personas que creen en la renovación de energías y la limpieza espiritual, por lo que desde temprana hora comenzaron a llegar clientes en busca de insumos para realizar rituales en casa o en centros espiritistas.
“Lo que más nos piden son veladoras preparadas, limpias con huevo, lociones como Siete Machos, agua florida, inciensos, cuarzos y amuletos de protección”, explicó Angélica Lucía Hernández, al señalar que también hay alta demanda de jabones esotéricos y baños de hierbas para atraer salud, dinero y amor.
El primer viernes de marzo, según la tradición popular, es un día cargado de energía especial que se presta para realizar rituales de abundancia, protección y apertura de caminos. Muchas personas creen que en esta fecha “se abren los portales” energéticos, lo que potencia los trabajos espirituales y las limpias.
Entre los productos más solicitados destacan las veladoras de colores: la roja para el amor, la amarilla para el dinero y la blanca para la paz y la armonía. También se venden imágenes y estampas de santos y figuras de protección, así como sahumerios para negocios y hay precios desde los 10 hasta los mil pesos, depende lo que se quiera pedir ese día.
La comerciante destacó que no solo acuden creyentes habituales, sino también personas que, por tradición familiar, realizan alguna limpia o colocan una veladora en esta fecha “por si acaso”, buscando empezar el mes con buena vibra.
Este repunte representa un respiro para los locatarios del Mercado Revolución, quienes han enfrentado meses complicados en ventas. “Sí se nota la diferencia, desde días antes la gente empieza a preguntar y hoy es cuando más se mueve”, comentó.
El primer viernes de marzo no solo reactiva creencias y tradiciones, sino también la economía de pequeños comerciantes que encuentran en esta fecha una de las más importantes del año dentro del calendario esotérico, señaló la entrevistada.