Con cerca de 30 años dedicados al cultivo de cempasúchil, Albérico Isidro Carrillo busca mantener la producción de esta flor tradicional en Rafael Delgado, donde los campesinos enfrentan la competencia de variedades asiáticas y el aumento de los costos agrícolas.
El productor explicó que aprendió esta actividad junto a su padre y que actualmente continúa trabajando la tierra para conservar una tradición que representa una oportunidad de ingreso durante la temporada de Día de Muertos.
Señaló que la flor procedente de Asia lleva tiempo comercializándose en los mercados y representa una competencia para los productores locales. Sin embargo, consideró que el crecimiento de la producción de la región ha permitido contrarrestar parte de sus efectos. Carrillo destacó que el cempasúchil cultivado en Rafael Delgado se ha adaptado a las condiciones climáticas de la zona y cuenta con características que favorecen su aceptación entre los compradores.
No obstante, advirtió que los gastos de producción continúan aumentando, principalmente por el precio de los fertilizantes y el pago de la mano de obra. A ello se suma que algunos campesinos deben rentar terrenos para sembrar, lo que eleva la inversión necesaria para sacar adelante cada cosecha.
“Siempre vamos contra marea en cuanto a los insumos”, expresó al describir las dificultades que enfrentan para mantener rentable esta actividad. Otro riesgo son las condiciones climáticas, pues las lluvias y los vientos pueden derribar las plantas cuando están próximas al corte, ocasionando pérdidas antes de que la flor llegue a los puntos de venta.
Aunque reconoció que el cempasúchil requiere cuidados para prevenir plagas, consideró que el principal desafío es conseguir que la producción regional tenga mayores oportunidades de comercialización. Los campesinos mantienen la expectativa de que la flor cultivada en Rafael Delgado conserve la preferencia de los consumidores y contribuya al sustento de las familias que dependen de esta actividad.