Las escuelas de Veracruz tendrían que habilitar un mecanismo para que niñas y niños puedan advertir que enfrentan violencia o se sienten en riesgo, mediante un sistema de tres colores y personal encargado de activar rutas de protección.
La propuesta fue presentada ante el Congreso local por la diputada del PT, Elizabeth Morales García, y plantea incorporar en los planteles el denominado Semáforo de Identificación y Prevención de la Violencia. El esquema clasificaría las situaciones en verde, “me siento seguro”; amarillo, “algo no está bien”; y rojo, “necesito ayuda ahora”.
La iniciativa parte de que los menores, principalmente los de menor edad, pueden no saber cómo presentar una denuncia o identificar a qué autoridad acudir, pero sí expresar frases que revelen una situación de riesgo. “Una niña o un niño de corta edad puede no conocer una Fiscalía, una Procuraduría de Protección o los mecanismos para presentar una denuncia, pero sí puede identificar el miedo y expresar frases como: ‘Me lastiman’, ‘Tengo miedo’, ‘No quiero regresar’ o ‘Necesito ayuda’”, señaló Morales García.
El planteamiento no se limita a colocar el semáforo en las aulas. Cada plantel tendría que designar a una persona responsable y a una suplente, previamente capacitadas, para recibir los reportes de los estudiantes y canalizarlos a las instancias correspondientes. “Los adultos tenemos la obligación de escuchar a las niñas y niños, brindar protección, canalizar los casos a las autoridades competentes, así como dar atención y seguimiento”, expuso la legisladora.
De acuerdo con la propuesta, cuando un menor manifieste encontrarse en riesgo deberá activarse la ruta institucional prevista para la protección de niñas, niños y adolescentes. Durante la presentación, Morales García mencionó los casos recientes de Leonel y Daniel, niños veracruzanos de cinco y cuatro años, respectivamente, y sostuvo que esos hechos obligan a revisar los mecanismos mediante los cuales las instituciones detectan y atienden posibles casos de violencia contra menores.