Ciudadanos de Tlacolulan se manifestaron este sábado 1° de marzo frente al relleno sanitario ubicado en la localidad de Potrero de García, exigiendo que el sitio no se reabra debido a los riesgos de contaminación que representa para la comunidad.
Con pancartas que contenían mensajes como “no queremos contaminación” y “basura sin tratar es contaminación”, los manifestantes expresaron su preocupación por los efectos negativos que el basurero podría tener en la salud y el medio ambiente.
El basurero fue cerrado por más de 2 semanas por la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) pero el Juez y los representantes del relleno sanitario llegaron a la zona para reactivarlo. Durante el proceso, se desplegaron elementos de la Policía Municipal de Tlacolulan y algunos ciudadanos que apoyan la reapertura del lugar.
Vecinos de áreas cercanas al basurero señalaron que este emite olores desagradables y que las instalaciones no cuentan con las adecuaciones necesarias, lo que genera filtraciones que podrían afectar el entorno natural. Además, mencionaron que hay escuelas cercanas y temen que los niños y otros residentes se enfermen debido a la exposición a estos contaminantes.
Por su parte, el representante legal de la empresa encargada del relleno sanitario, Roberto Jiménez García, explicó que el servicio del basurero cubre a los municipios San Andrés Tlalnelhuayocan, Cosautlán, Tlacolulan, Chiconquiaco y Landero y Coss, y que aunque el basurero fue clausurado, estaba operando debido a un amparo que involucra a 3 de estos municipios. Sin embargo, tras la suspensión del servicio hace 2 semanas, las autoridades aún no han tomado una decisión definitiva.
El relleno sanitario tiene una capacidad para recibir hasta 150 toneladas de basura diariamente y ha estado en funcionamiento aproximadamente un año.