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Sección: Estado de Veracruz

Pumas Progreso de Xalapa, más que un equipo o una leyenda es una hermandad

- Surgido en 1974, ha sido campeón de grupo, de liga, monarca del Torneo de Copa y campeón de campeones

- Actualmente, juega en Coatepec, en una categoría que alberga a jóvenes de corazón de más de 60 años

Julián Rodríguez Xalapa, Ver. 29/06/2026

alcalorpolitico.com


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Hace muchos años el futbolista nacía, crecía y se formaba en los barrios, en esas calles tapizadas de tierra y piedras, en aquellos tiempos cuando el pavimento sólo existía en las principales rúas y avenidas de Xalapa, cuando los autos eran contados, pues pocas personas gozaban de ese privilegio, o cuando la televisión era un lujo y más si era a colores.

Fueron en esos inolvidables ayeres cuando la diversión se basaba en juegos comunes como los “encantados”, “las traes”, las “escondidas”, la “burra tamalera” y “burra 16”, la “piedra cargada”, el trompo, el yoyo y los cayucos, así como aquellos chicos que tenían ideas más avanzadas y construían carritos con pedazos de madera vieja, con unas ruedas de metal llamados baleros y un mecate que sustituía al volante para darle dirección al rumbo que queríamos, pero lejos, muy lejos de los aparatos que en la actualidad esclavizan a niños, jóvenes y adultos.

Fue entonces que en 1974, precisamente hace 52 años, en una de las tradicionales colonias de la Capital veracruzana como es la Progreso, un grupo de chamacos se divertía en su calle. El “Conejo”, el “Chosgua”, el “Negro”, el “Cotorra” y el “Goyo” jugaban una cascarita junto a otro puñado de niños. Y mientras corrían y se divertían soñaban con ser los ídolos del momento, cuando estaba en su apogeo el Mundial de la otrora Alemania Occidental.



Pero también se ilusionaban con participar en el torneo más prestigioso de su tiempo, el que organizaba la hoy extinta Liga Xalapeña.

No era fácil porque la escasez era su idioma. No contaban con recursos para pagar inscripción, arbitraje y lo más costoso y difícil: los uniformes, menos cuando sus padres preferían aportar su dinero en cosas más importantes como sostener a la familia y más cuando era numerosa.

Sin embargo, esos chicos no desistían de su propósito y se dieron a la tarea de pedir dinero de casa en casa, en las tienditas de su colonia y andar tocando puerta por puerta. Sus sueños fuertes y sólidos como la roca apenas empezaban, pero se aferraban a ellos. Y por fin lograron su cometido: militar en la Liga dentro de la categoría Segunda Fuerza, juntando a otros elementos como Horacio “Galetti” León, el “Puma” Genaro García, “El Tetos”, “”El “Penta”, “El Archi”, “El Virolo” y un goleador de época como lo fue Carlos Mares quien, por cierto, con el tiempo se volvió un consumado atleta especialista en los 3 mil metros con obstáculos.



El equipo fue bautizado como Deportivo Corona. Y cuando la mayoría de jugadores cumplió 18 años, en la temporada 1976-1977, se inscribió en la categoría Intermedia, pero ya con el nombre que hasta la fecha lleva: Pumas Progreso.

Es en ese entonces empezaron a incorporarse otros chicos de valía como Marco Antonio Hernández, “La Rana”, Sergio Rodríguez y Daniel Miranda, “El Vampiro”, con quienes se alzaron con los trofeos como campeón de grupo, campeón de liga, monarca del Torneo de Copa y campeón de campeones.

Su crecimiento se fue dando de manera acelerada, tanto que al siguiente año, en 1978, tomó parte en la máxima categoría, la Primera Fuerza, en esas épocas en que cada barrio contaba con 11 auténticos guerreros que defendían su playera con orgullo, garra, alma y corazón.



Y como gran protagonista de los torneos en los que participó y canchas que pisó vino un desfile de grandes jugadores, como “Galetti II” Roberto León, Jorge Zamora, Luis Navarro, Domitilo y David Meneses, Margarito “Mago” Ramírez, Rodolfo Villa, “Chavira”, Enrique “Chaplins” Barragán, Gerardo Arcos, “El Súper” José Manuel López, Alfredo Zamora, Humberto “Maravilla” Salazar”, Sergio Hernández “El Yogurt”, los cuates Pardo Tolentino, Rey Pensado, Rogelio Aguado Ulloa y el recio defensor Ángel “China” García.

Es cierto que por cuestiones de estudios hubo varias pausas, pero siempre regresó con renovados bríos, para conquistar más títulos en Xalapa y Coatepec, llevando a más reconocidos jugadores a sus filas como Mario y Sócrates Montero, “Panchito” Falfán, Michel Arellano, “El Jarocho” Gilberto Uscanga, “El Chino” Laurentino Hernández, los hermanos José, Marcelino y Pedro Castillo

Actualmente, el equipo sigue jugando en la Liga Regional de Futbol Soccer de Coatepec, en una categoría que alberga a jóvenes de corazón de más de 60 años de edad como “Rana” Víctor y Carlos Elías Hernández, Guillermo Anell, Jorge Luis “Rábano” Aburto, Gerardo Andrade, Froylán Cano, Pedro Castro, Francisco “Negro” Sandoval, Javier Guzmán, Andrés “Tisi” Hernández, Cutberto “Cubo” Hernández, Antonio Valerio, Ricardo “Gato” Juan, Guillermo Kai, Julio César Landa, Manuel Medina, Ernesto “Neto” Meza, Enrique “Pony” Ruiz, Édgar Noé Torres y el “Doc” Miguel Chimal, entre otros.



Es cierto que el equipo ha ganado muchas finales y perdido otras tantas, pero su esencia siempre ha sido la misma y ha mantenido la unión que sólo lo da el amor a sus colores, a su emblema, a su barrio.

Y lo más importante, que de aquella ilusión, de aquel sueño que empezó hace más de 5 décadas, no fue sólo futbol, sino la búsqueda de encontrar en sus vidas a unos auténticos hermanos que con el tiempo consolidaron algo más que un equipo, una familia que los une un cariño especial y eterno más allá de un balón.

Por eso más que un barrio, una colonia, un equipo o una leyenda, Pumas Progreso es una hermandad, una amistad que no tiene final y que durará por siempre.