Los festejos por el Mundial de Futbol deben realizarse con moderación y sin afectar a personas que no comparten la misma afición, señaló el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enríquez Báez.
El sacerdote indicó que aunque estos eventos generan entusiasmo entre la población, ello no debe traducirse en actos violentos o conductas que vulneren la tranquilidad de terceros.
Comentó que la Iglesia coincide con el llamado realizado por autoridades civiles para privilegiar la prudencia durante las celebraciones.
Enríquez Báez sostuvo que la emoción por un resultado deportivo puede manifestarse de muchas maneras, pero siempre respetando la integridad de las personas.
Remarcó que existe una clara diferencia entre expresar alegría y actuar con fanatismo.
"Debe haber moderación para no caer en provocaciones que generen mayor violencia", apuntó.
El vocero diocesano recordó que no todas las personas viven el futbol con la misma intensidad, por lo que pidió respetar a quienes deciden mantenerse al margen de los festejos.
Subrayó que ninguna celebración debe derivar en daños materiales, agresiones o acciones que sean percibidas como atentados contra el patrimonio o la integridad de otros ciudadanos.