A pesar de calificar como “fregón” el operativo de Seguridad Pública Federal que desarticuló a la banda “Los Zúñiga” –liderada por el alcalde de Esperanza, Puebla, y dedicada al robo carretero, secuestro exprés y violencia–, en la autopista Puebla-Veracruz aún operan grupos delictivos menores, señaló el transportista José Carlos Gilibert Peña.
“Han bajado en un 30 por ciento los asaltos. Hay muchas células que se tienen que atacar. El hoyo medular era la zona de las Cumbres de Maltrata, pero tenemos Acatzingo, Palomar, Río Frío. Son células quizá más chicas pero sí existen. Pero como dice el Gobierno: debemos ir paso a pasito”, refirió.
El también integrante de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) expuso que desde hace tiempo era prioritario atender el tramo carretero de Orizaba a Esperanza, con paso por Maltrata. “Está más que claro que nuestro tlatoani, Omar García Harfuch, quiere hacer las cosas bien; en compañía del Gobierno de Puebla, los felicito, hicieron las cosas bien. Ya era incontenible no sólo para el transporte, sino para la sociedad”, afirmó.
Gilibert Peña reconoció que desmantelar la banda “Los Zúñiga” representa un respiro para transitar con mayor tranquilidad; no obstante, advirtió que sigue habiendo asaltos en la autopista Esperanza-Orizaba debido a la presencia de otras células que continúan delinquiendo.