Tras concluir la audiencia inicial del periodista Rafael “N” se informó que un Juez le impuso el arraigo domiciliario como medida cautelar por los delitos de encubrimiento por favorecimiento y en contra de las instituciones de seguridad pública, delitos por los que se le vinculó a proceso.
A su salida de los juzgados, el comunicador se dijo aliviado y agradecido por la determinación judicial. Señaló que el resultado confirma que su caso debe resolverse conforme a derecho. “Estoy contento porque, conforme a la Ley, aquí se tiene que probar la evidencia”, expresó ante medios y colegas.
El reportero sostuvo que la Fiscalía mantiene una postura adversa en su contra a raíz de su labor periodística. Afirmó que desde su detención, ocurrida el 24 de diciembre, percibió un trato hostil por parte de autoridades ministeriales y denunció irregularidades durante su aseguramiento. Relató que fue intervenido por agentes que no se identificaron plenamente, que fue escoltado por fuerzas federales y que se tomaron fotografías de manera innecesaria.
El periodista también acusó presunto maltrato y la sustracción de dinero durante el operativo. Dijo que una comandante ministerial le retiró de su bolsillo una cantidad de efectivo, situación que, aseguró, se aclaró tras insistir en que se le devolviera. Adelantó que estas acciones serán denunciadas ante instancias de derechos humanos.
Finalmente, agradeció el respaldo de colegas y organizaciones que, dijo, acompañaron su caso. Reiteró que ha actuado con responsabilidad profesional y confió en que el proceso continúe con apego a la legalidad. Por su parte sus familiares pidieron justicia.