Pese a que el martes de esta semana el diputado local del Partido del Trabajo (PT), Ramón Díaz Ávila, votó a favor de la reforma constitucional que endureció los requisitos para solicitar la revocación del mandato para la Gobernadora o Gobernador en turno, ahora criticó la iniciativa al afirmar que será muy difícil que la ciudadanía pueda activar ese mecanismo.
Durante su participación en la sesión extraordinaria del Congreso del Estado expresó que la reforma busca ordenar el procedimiento y definir cómo deberá verificarse el respaldo ciudadano. Incluso indicó que la iniciativa presenta un ejercicio de precisión técnica y da certeza sobre 3 puntos: cuándo se deben recolectar los apoyos, cuál es el porcentaje mínimo de firmas requerido en el Estado y cómo se debe revisar que estas firmas estén distribuidas correctamente entre los municipios.
Ahora, Díaz Ávila reconoció que las nuevas reglas aprobadas esta semana por el Congreso del Estado prácticamente hacen inviable promover una solicitud de revocación de mandato. Expresó que reunir en un solo mes 630 mil firmas de apoyo, que representan el 10 por ciento de la Lista Nominal en al menos 107 municipios con un mínimo del 3 por ciento de la Lista Nominal de cada municipio, complica la organización ciudadana.
“Difícilmente el 10 por ciento de ciudadanos va a solicitar la revocación de mandato. No hay manera de hacer ese ejercicio democrático, porque difícilmente 630 mil ciudadanos, distribuidos por municipio y cumpliendo el porcentaje requerido, se van a organizar para solicitar una revocación”, lamentó.
Si bien es cierto que la reforma constitucional brinda mayor certeza al Organismo Público Local Electoral (OPLE) para verificar el cumplimiento de los requisitos, en los hechos limita a los ciudadanos ejercer ese mecanismo de participación. Abundó que la reforma da certidumbre sobre el número de ciudadanos que deben respaldar la solicitud, pero insistió en que no observa condiciones para que pueda promoverse una revocación de mandato. “Yo creo que esta armonización, fuera de la armonización que se pretende, deja sin efecto a la ciudadanía que realmente quiere un ejercicio democrático”, dijo.