Exempleados del desaparecido Sistema de Agua y Saneamiento de Veracruz (SAS) nuevamente se manifestaron en Plaza Lerdo para denunciar el retraso de las autoridades de Conciliación en la resolución de sus demandas por despido injustificado.
Esto, a casi dos años de que dicho gremio sufriera la recisión de contrato de manera ilegal y luego del ofrecimiento, en enero del 2017, del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares de que sus asuntos “iban a caminar”.
"Después de esperar, de las audiencias y las notificaciones, nos mandan nuestros expedientes al Tribunal de Conciliación y Arbitraje y esto significa retrasar más el asunto", abundó la secretaria general del Sindicato
Teniente José Azueta del SAS, Angélica Navarrete Mendoza.
Esa medida implica aguardar a que el Tribunal de Conciliación notifique a las partes y fije las fechas de las audiencias.
"Esto es para matar laboralmente a los trabajadores", dijo y puso en entredicho la palabra de Yunes Linares, toda vez que dicha instrucción por parte del titular del Ejecutivo no se ha cumplido.
"Parece que dio la orden de que se retrasaran más nuestros asuntos, si estamos aquí es porque estamos convencidos de que tenemos la razón", afirmó Navarrete en nombre de los mil trabajadores que presentaron demandas.
A eso añadió la queja por adeudos de fondo de ahorro, cuotas sindicales, bonos y ayudas mutualistas; todo ello descontado de nómina y que no se aplicó en los respectivos rubros.
Dicha suma ronda los 800 mil pesos y aunque los atendió el Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castan, todo quedó en una "tomada de pelo". Anunció que los trabajadores del SAS continuarán en Plaza Lerdo hasta que reciban una solución a su favor.
"Somos trabajadores, más no sus enemigos. No entendemos la cerrazón del Gobierno y la necesidad de hacernos sufrir, porque tenemos familia", alegó.