En Veracruz, la reducción de claves de medicamentos permite reportar un mayor porcentaje de abasto en hospitales del IMSS-Bienestar mientras persisten faltantes que obligan a aplazar cirugías, denunció Ana Patricia Altamirano, jefa de Pediatría del Hospital Regional de Xalapa “Dr. Luis F. Nachón”.
Las denuncias continúan pese a las giras de la gobernadora Rocío Nahle por hospitales del Estado y a la visita del director general de IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez. Personal del Regional de Xalapa afirmó que no ha observado mejoras y que las familias siguen comprando medicamentos y materiales para la atención.
Altamirano señaló que el abasto en ese hospital se mantiene entre 40 y 50 por ciento. A su denuncia se sumó Andrea, residente de Pediatría, quien reportó faltantes de antibióticos, agujas, catéteres y materiales para administrar oxígeno a los niños.
“Han reducido las claves y por eso ellos consideran que el abasto subió. Si reduces las claves, obviamente va a subir el porcentaje”, expresó la jefa de servicio.
La médica indicó que al personal le informaron sobre esa reducción, aunque reconoció que no les han proporcionado cifras sobre cuántas claves había ni cuántas permanecen. Sostuvo que el aumento del porcentaje reportado no refleja una mayor disponibilidad de los medicamentos que necesitan.
Durante la movilización de trabajadores del Hospital Regional y del Centro de Alta Especialidad Dr. Rafael Lucio (CAE), cuestionó que Nahle haya recorrido otras unidades sin acudir a esos dos hospitales de Xalapa para escuchar al personal.
“No ha acudido al Hospital Regional de Xalapa, no ha acudido al CAE. Le invitamos para platicar con ella y hacerle ver todo lo que realmente nos hace falta”, manifestó.
Altamirano explicó que en el Regional faltan batas quirúrgicas, material de curación y vitamina K para recién nacidos. Ante esas carencias, dijo, los médicos han comprado insumos con sus propios recursos.
La falta de materiales también ha provocado la suspensión de cirugías programadas, entre ellas procedimientos ambulatorios de Pediatría. Aunque no precisó cuántas intervenciones se han aplazado, refirió casos de pacientes que llevan seis meses o más de un año en espera y cuya operación vuelve a posponerse.
Andrea, quien se identificó como residente de Pediatría del mismo hospital, señaló que ha observado carencias durante los seis meses que lleva en la unidad y que estas se agravaron desde hace aproximadamente tres meses.
“A veces no tenemos ni siquiera antibióticos que se le tienen que iniciar a los pequeños”, afirmó.
Advirtió que la falta de medicamentos impide comenzar los tratamientos a tiempo y puede agravar el estado de salud de los menores. Agregó que también faltan sondas y puntas para suministrar oxígeno, por lo que las familias deben adquirirlas, aun cuando algunas no cuentan con recursos.
La residente sostuvo que las autoridades conocen las necesidades del hospital, pero el personal no ha observado mejoras ni recibido explicaciones sobre los faltantes. Aclaró que desconoce si los directivos cuentan con otra información.
“No, no ha habido mejoría en nada”, respondió al ser consultada sobre los anuncios de entrega de medicamentos y atención a las demandas.
Además de los insumos para los pacientes, Andrea señaló que necesitan computadoras, una impresora y hojas blancas. Dijo que ella y sus compañeros han pagado papelería y otros materiales para trabajar.
Altamirano coincidió en que médicos, químicos y otros trabajadores aportan dinero para comprar insumos cuando las familias no pueden cubrirlos. Explicó que el personal debe elaborar oficios y justificar las solicitudes de compra, además de informar a los familiares qué hace falta para continuar la atención.
La jefa de Pediatría rechazó que las protestas respondan a intereses partidistas y sostuvo que buscan garantizar la atención de los pacientes y las condiciones para formar médicos.
También señaló que parte del personal evita manifestarse por temor a represalias. Refirió advertencias sobre posibles consecuencias, aunque no confirmó que se hayan aplicado sanciones.
Altamirano pidió a Nahle y a Roberto Ramos Alor acudir a los hospitales de Xalapa, recorrer sus áreas y hablar directamente con pacientes y trabajadores para conocer las carencias que, aseguró, persisten pese a las protestas.
Finalmente rechazó que las protestas tengan fines políticos y sostuvo que el personal reclama medicamentos, insumos y condiciones para atender a los pacientes y formar médicos. “No es político, o sea, en realidad todos estamos luchando en pro de la salud, en pro de los pacientes”, afirmó ante los señalamientos de que las movilizaciones se han politizado.