Luego de que se diera a conocer que 500 trabajadores de los Servicios de Salud fueron despedidos, la lógica indicaría que se contrate más personal para tratar de mejorar el servicio, la atención como lo demanda la población, expresó el vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez.
"Sabemos que cuando se reduce personal, pues se dejan de atender algunas áreas que pueden ser importantes y la otra, también los trabajadores que quedan, pues se les incrementa el estrés, se les incrementa la carga de trabajo y ya no pueden satisfacer a veces la demanda de la misma población".
Además, expresó que los primeros afectados son quienes se quedan sin trabajo porque detrás de ellos hay familias, necesidades, en algunas ocasiones también tienen a sus enfermos, a sus hijos estudiando, "es decir ellos pueden ser quienes sostienen a toda una familia".
El sacerdote comentó que, desde la perspectiva de la dimensión social de este rubro, implica que a quienes se quedan se les cargue de trabajo, pues los despedidos dejaron de dar el servicio en sus áreas.
"Y por eso muchas veces no se pueda dar el servicio como quienes asisten a las instituciones lo esperan, por eso en este caso recordar que la salud y el cuidado de esta, pues es un rubro importante que los gobiernos deben de cuidar, procurar".
Así que, acotó, se esperaría pues que también se siga atendiendo la salud de las comunidades, se generen las estrategias necesarias para ofrecer el trabajo o recontratar en otras áreas a estas personas, para que no se genere crisis económica, que afectan a las familias.
"Sobretodo ahora en un momento importante como es el inicio de clases, porque puede afectar a muchos estudiantes, que, por el desempleo de sus padres, tendrían que dejar los estudios para buscar trabajo, es decir se generan otras condiciones cuando hay un despido masivo".