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El Canje Seguro Conviene
Universidad Anahuac

Sección: V?a Correo Electr?nico

Relata cómo los de tránsito no sólo “muerden” en las calles, también en sus oficinas

-Por la mala experiencia que pasaron sus papás al visitarla, ya no volvieron a Xalapa

Xalapa, Ver. 04/02/2011

alcalorpolitico.com

Reciban un cordial saludo:

Me uno a esta secuencia de denuncias.

En septiembre de 2010 mis familiares, que no son de aquí de Xalapa, fueron víctimas de una extorsión por parte de agentes de tránsito, de la misma manera, les comento que por esas fechas había manifestaciones en el centro y por esa situación estaba cerrada la circulación, pero estaba un agente de tránsito dando el paso. Mi hermano ibasobre la calle Zamora y, obvio, no podía dar vuelta a la derecha hacia Carrillo Puerto porque está prohibido porque de ahí salen los que vienen de Xalapeños Ilustres.

Pero como estaba un tránsito según atendiendo la vialidad, le dio el paso a mi hermano pero otra persona que venía saliendo de Xalapeños Ilustres le pegó y bueno, fue todo un show porque se los llevaron a la central de abastos y ahí nos hicieron ver, según, que no existían los pases de cortesía; que la culpa la había tenido mi hermano cuando que fue un oficial de Tránsito quien le dio el paso.

Y para colmo de males, se tomaron las fotos con un celular para prueba y risa nos dio cuando los fulanos nos pedían unas fotos panorámicas, ¿pueden creer esto? O sea, si chocamos, tenemos que esperar hasta que un profesional vaya a tomar las fotos. Es impresionante la sarta de tonterías que dicen los oficiales de tránsito y que en su reglamento no existen los pases de cortesía: ¿entonces los 1x1 no existen?.

Se pusieron tan pesados que de verdad perdimos todo un día allí; mis papás son personas mayores y estaban ahí; a mi mamá le subió el azúcar y a mi papá la presión y eso ¿quién nos lo paga?, para que a lo último nos dijeran que querían la lana ahí mismo, en su misma Dirección de Tránsito.

O sea que todos son la misma porquería y más porque no tuvimos la culpa. Había pruebas a nuestro favor y nada, señores, nada; mis papás son empleados federales y pregúntenme desde ese tiempo a la fecha si han venido a visitarme.

Claro que no, porque les indignó esta situación. No recuerdo el apellido del oficial pero en cuanto lo recuerde se los mando.Y, pues en la espera de que mi denuncia sea publicada, quedo a sus más finas atenciones.

Atentamente

Tita Jimes