Ir a Menú

Ir a Contenido

Verificacin 2022
Universidad Anahuac

Sección: Estado de Veracruz

Renuncia otro académico al COLVER por la “inaceptable actitud” del rector Raúl Mijares

- En vez de debatir sobre “filosofía política”, abandona foro y lanza críticas a los ponentes

- Doctor Julio Quesada dejará de dar clases por la “caprichosa actitud antifilosófica y antiacadémica” del Rector

- Se publica el texto con el que están en desacuerdo los renunciantes

Claudia Montero Xalapa, Ver. 23/06/2022

alcalorpolitico.com


Click para ver fotos
Se presenta la segunda renuncia en lo que va de esta semana de un académico del Colegio de Veracruz (COLVER). El doctor Julio Quesada Martín presentó su renuncia a seguir impartiendo clases en la institución, en respuesta a los cuestionamientos que el rector, Mario Raúl Mijares Sánchez, hiciera de su participación en el foro “Diálogos filosóficos. Razón y sinrazón en los discursos políticos de hoy”.

De acuerdo con el académico, la “actitud” de la máxima autoridad es “absolutamente inaceptable”, porque ha preferido difamar su capacidad académica y de investigación en lo tocante a la Filosofía política.

Cabe mencionar que el primero que renunció a la institución apenas el 21 junio fue el doctor en Filosofía Adolfo García de la Sienra, también a raíz de lo publicado por el Rector del COLVER.



Quesada Martín, el segundo en salir de la institución, es de origen español y realizó estudios de Filosofía en las Universidades de Granada, Málaga y Valencia (1976) y es Doctor en Filosofía por Universidad Autónoma de Madrid (1985) en la que se desempeñó como investigador y docente. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), Nivel II y se ha desempeñado como investigador de tiempo completo del Instituto de Filosofía de la Universidad Veracruzana (UV).

El catedrático mencionó en un oficio que las razones de su renuncia tienen que ver con una actitud inaceptable por parte del Rector y difamación a su persona.

“Las razones que me obligan a ello son muy simples y tienen que ver con su actitud absolutamente inaceptable. En vez de entrarle al debate que tuvimos el pasado jueves en la institución, usted ha preferido difamar mi capacidad académica y de investigación en lo tocante a la Filosofía política, diciendo que he dicho barbaridades sobre Aristóteles”, expuso en la carta de su renuncia, la segunda que se produce recientemente en el COLVER.



Y es que Mijares Sánchez escribió un artículo titulado “Filósofos, patriarcas de la falsa consciencia”, en el que expuso que la intervención del académico “fue muy delicada, e incluso comprometedora, pues aseveró que el mismo Aristóteles consideraba que la ciencia política no era ciencia. Para evitar ser partícipe de más barbaridades tuve que levantarme”.

Ante ello, Quesada Martín expuso en su dimisión que el Rector no presentó ningún argumento en contra de lo que dijo, únicamente se levantó del auditorio y se fue “y ahora escribe esta especie de manifestación en contra del panel”.

Aclaró que su decisión de dejar de impartir clases en El Colegio de Veracruz “no tiene nada que ver” con los alumnos ni colegas, “sino exclusivamente” con la “caprichosa actitud antifilosófica y antiacadémica” de Mario Raúl Mijares.



En la publicación, la máxima autoridad del COLVER indicó que “algunos razonamientos de los expositores (del foro) estuvieron desprovistos del citado rigor académico, tan necesario en tiempos de agitación y virulencia sociales”.

De allí que “lamentara” en nombre de la institución “la descortesía del nivel argumentativo expuesto por parte de los invitados en el citado foro, pues ante las críticas indagatorias de nuestros estudiantes la respuesta fue ausente y el desdeño por la Ciencia Política evidente, en lugar de fomentar el debate argumentado con fines propositivos para con nuestros estudiantes”.

Aseguró que el nuevo proyecto que El Colegio de Veracruz enarbola radica en rescatar y dar a conocer la importancia que tiene el estudio de la ciencia política para los jóvenes, a quienes los educan en una vertiente crítica propositiva.



“La ciencia política, a diferencia de la filosofía, nombra las cosas como es necesario y de acuerdo con realidad, apartándose de todo subjetivismo posible gracias a que se ampara en la teoría política y no en el reduccionismo simplista”, puntualizó en su cuestionamiento hacia los participantes del foro.


Texto íntegro de la crítica del Rector




Filósofos, patriarcas de la falsa consciencia

Mario Raúl Mijares Sánchez



Es de vital importancia hacer énfasis en la preponderancia que tiene para la academia establecer una clara distinción de criterios y enfoques epistemológicos de cara a abordar un problema específico.

En el caso que nos atañe, sólo pretender aclarar contrapuestas a la ciencia política y la filosofía, es prudente aclarar que la ciencia política, no está en el escepticismo y recurre siempre a herramientas teóricas para tratar de descubrir la realidad. Por su parte, la filosofía utiliza métodos lógicos creados para cada tema definiendo sus conceptos en función de la línea interpretativa de quién esté armando el argumento.

El Colegio de Veracruz de acuerdo a su Decreto de creación, es una universidad de ciencia política, y desde la actual rectoría, se ha distinguido por abrir sus puertas a la libre circulación de ideas y a toda corriente de pensamiento.



Es de suma importancia reconocer que para fortalecer una vida política resulta indispensable fomentar el debate, la contraposición de ideas, el disenso. Sin embargo, bajo ninguna circunstancia podremos convalidar o arropar exposiciones que carezcan del rigor académico, utilicen un lenguaje ofensivo o abonen a un sesgo ideológico personal o subjetivo.

El jueves pasado tuvimos, en el marco de la serie de festividades por el vigésimo aniversario de El Colegio de Veracruz, la oportunidad de escuchar el foro titulado: “Diálogos filosóficos. Razón y sinrazón en los discursos políticos de hoy”. A lo largo de la exposición se tocaron varios temas coyunturales tanto de lo social como de la cosa pública, sobre todo el referente a los usos del lenguaje inclusivo en el debate político del mundo y a lo largo de la historia; sin embargo, algunos razonamientos de los expositores estuvieron desprovistos del citado rigor académico, tan necesario en tiempos de agitación y virulencia sociales.

En El colegio de Veracruz lamentamos la descortesía del nivel argumentativo expuesto por parte de los invitados en el citado foro, pues ante las críticas indagatorias de nuestros estudiantes la respuesta fue ausente y el desdeño por la Ciencia Política evidente, en lugar de fomentar el debate argumentado con fines propositivos para con nuestros estudiantes. Sin duda, la coyuntura política actual demanda urgentemente la discusión en el sentido clásico del término. Llevar un tema tan rico para la reflexión política por un sendero donde primó el subjetivismo y la anécdota, nos parece un despropósito y una falta de respeto para los jóvenes, quienes ávidos de tener contacto con nuevas aristas e interpretaciones de la realidad salieron desencantados.



El público asistente, mayoritariamente estudiantil, realizó un par de cuestionamientos a los ponentes. Empero, la respuesta del panel no respondía, ni con una vaga intención a los escuchas, casi al nivel del circunloquio, del contenido de la misma.

Un estudiante de ciencia política cuestionó la posición de la mesa, señalando las diferencias entre los métodos de análisis de la ciencia política, la sociología y la filosofía. La intervención Dr. Julio Quezada fue muy delicada, e incluso comprometedora, pues aseveró que el mismo Aristóteles consideraba que la ciencia política no era ciencia. Para evitar ser partícipe de más barbaridades tuve que levantarme. Al percatarse, los alumnos me inquirieron con la mirada. Con un ademán les dije que permanecieran tranquilos, pues sabía que cualquier posicionamiento que hicieran los pondría en desventaja, ya por su edad, ya por tener menos lecturas que los invitados e incluso mayor respeto a quienes ostentaban la figura de debatientes.

Sin duda, el nuevo proyecto que El Colegio de Veracruz enarbola radica en rescatar y dar a conocer la importancia que tiene el estudio de la ciencia política para los jóvenes, a quienes les educamos en una vertiente crítica propositiva. La ciencia política, a diferencia de la filosofía, nombra las cosas como es necesario y de acuerdo con realidad, apartándose de todo subjetivismo posible gracias a que se ampara en la teoría política, y no en el reduccionismo simplista.