A un mes del descarrilamiento del Tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, el Gobierno federal iniciará un proceso de atención directa y personalizada para las personas afectadas por el accidente, incluidos lesionados y familiares de las víctimas mortales originarias de Veracruz, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 28 de enero, la Mandataria federal detalló que, a partir del lunes 2 de febrero, equipos integrados por distintas dependencias federales comenzarán a dar seguimiento individual a cada uno de los casos, como parte de la etapa posterior al siniestro ocurrido en Oaxaca.
“Se va a entrar ya a una fase de atención caso por caso, con visitas directas a las familias, para que nadie se quede sin el acompañamiento que corresponde”, señaló la Presidenta al explicar el nuevo esquema de atención.
El accidente se registró la mañana del 28 de diciembre en la comunidad de Nizanda, sobre la Línea Z del Corredor Interoceánico, que conecta los puertos de Salina Cruz, Oaxaca, y Coatzacoalcos, Veracruz. El descarrilamiento dejó un saldo de 14 personas fallecidas, 5 de ellas originarias de Veracruz, además de varios pasajeros con lesiones de diversa gravedad.
Sheinbaum Pardo indicó que la Fiscalía General de la República determinó que la causa del accidente fue el exceso de velocidad, atribuible al conductor del tren, quien habría incrementado la marcha antes de llegar al punto donde ocurrió el descarrilamiento: “Ya hay un dictamen por parte de la Fiscalía que establece cuál fue la causa, y a partir de ahí se están activando los mecanismos legales para la reparación integral del daño”, explicó.
Promete ayuda
La Presidenta recordó que, tras el accidente, las víctimas recibieron una primera ayuda por parte de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y precisó que ahora se avanzará hacia una fase de reparación integral, conforme a los procedimientos establecidos por la Fiscalía General de la República.
Detalló que esta etapa requiere la aceptación expresa de las personas afectadas o, en el caso de las víctimas mortales, de sus familiares, para que puedan acceder a los apoyos contemplados en la Ley.
Para la implementación del nuevo esquema, personal de la Fiscalía General de la República, de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y de la Secretaría de Gobernación acudirá directamente a los domicilios de las familias involucradas, con el objetivo de entregar los apoyos económicos correspondientes.
Sheinbaum Pardo explicó que dichos apoyos incluirán tanto los recursos derivados de la aseguradora como los complementarios que otorgará el Gobierno federal, y que los montos serán definidos de manera individual, con base en una valoración caso por caso.
“Cada familia tendrá un enlace permanente, un servidor público que dará acompañamiento durante todo el proceso, para orientar y resolver cualquier duda”, afirmó.
La Presidenta señaló que las autoridades federales cuentan con la identificación completa de las personas que viajaban en el tren al momento del accidente y mantienen comunicación constante con los familiares de las víctimas, lo que permitirá que el proceso de atención y reparación se lleve a cabo de forma ordenada en las distintas localidades donde residen los afectados.
Finalmente, sostuvo que el compromiso del Gobierno federal es garantizar que la atención llegue de manera directa a quienes resultaron afectados por el siniestro y que la reparación del daño se realice conforme a los mecanismos legales vigentes.