La muerte de un tigre bajo resguardo en la Reserva Animal del río Orizaba será revisada por autoridades ambientales federales, luego de que el Ayuntamiento notificara oficialmente el fallecimiento del ejemplar.
El Gobierno municipal informó que el felino recibía atención médica veterinaria debido a un cuadro clínico que presentaba; sin embargo, pese a los cuidados especializados, perdió la vida.
Como parte del procedimiento legal, se dio aviso a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), además de practicarse la necropsia correspondiente y diversos análisis de laboratorio. Las autoridades precisaron que los resultados permitirán establecer con exactitud las causas del deceso y formar parte del expediente que deberán revisar las instancias federales.
Mientras tanto, el ayuntamiento aseguró que continuará colaborando con las dependencias responsables y reiteró su compromiso con el manejo responsable de la fauna silvestre.