Durante enero pasado, la estrategia sanitaria contra el gusano barrenador del ganado se concentró de manera especial en la liberación masiva de moscas estériles, una acción que marcó el eje central del operativo de contención en el sur de Tamaulipas, el norte de Veracruz y la Huasteca Potosina.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), informó que sólo en ese mes se liberaron más de 261 millones de moscas estériles en la región, con el objetivo de interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga y evitar su dispersión hacia otras zonas del país. Esta medida es considerada una de las herramientas sanitarias más efectivas dentro del operativo de emergencia.
De manera paralela a la dispersión de estos millones de insectos estériles, personal técnico del SENASICA recorrió más de mil 600 rutas sanitarias, inspeccionó a más de 80 mil animales y aplicó tratamientos preventivos durante enero, lo que permitió reducir el número de casos activos en los estados afectados.
Como resultado de estas acciones, en Tamaulipas los casos activos disminuyeron de un máximo de 16 a 8, con tendencia a la desactivación; en San Luis Potosí pasaron de 9 a 4 y, en el norte de Veracruz, de los 30 casos reportados se mantienen actualmente 28.
El operativo se reforzó además con controles a la movilización de ganado mediante puntos de inspección sanitaria itinerantes, en coordinación con autoridades estatales, asociaciones ganaderas y cuerpos de seguridad, con el propósito de impedir la propagación del gusano barrenador a otras regiones.
Las autoridades destacaron que la notificación oportuna es clave para el control de la plaga, por lo que se intensificaron las acciones de capacitación y difusión entre más de 5 mil productoras y productores. Subrayaron que el gusano barrenador del ganado es curable y que su detección temprana evita la necesidad de sacrificar animales o establecer cuarentenas en las unidades de producción.