La huella de “Fernand” en Juchique de Ferrer sigue reblandeciendo caminos, pues luego de que el municipio se vio afectado por el paso de la tormenta tropical “Barry”, sus caminos y vías de comunicación terrestre se vieron dañados por este nuevo fenómeno meteorológico que arrojó una lluvia torrencial de 22 horas continuas la tarde de este domingo 25 de agosto.
Las lluvias también dejaron casas inundadas en la colonia El Nopal, las cuales fueron desalojadas a tiempo para evitar una catástrofe mayor, pues la fuerte corriente de agua impactó en algunos hogares con tal fuerza que las paredes de madera colapsaron.
La carretera de Carrizal también quedó totalmente destrozada por el alto cauce del río Juchique, el cual fracturó la vía de comunicación terrestre entre la cabecera municipal y la zona serrana que comprende las localidades de El Carrizal, Santa Rosa Sur, El Tecolote, La Frontera, Plan de La Flor, Miramar y Buenavista Cerro Amarillo, la cual también presenta una fractura en su puente, a la altura de la cascada.
La zona baja que comprende El Chaparral está transitable a excepción de algunos deslaves menores que no causan obstrucción hacia las localidades del bajío como El Chaparral, Loma Hermosa, Rancho Alegre, Loma Bonita, Porfirio Díaz, El Jobo, Arroyo de Chilares, El Tacahuite, La Castaña, entre otras más.
La zona sur que conecta con Plan de Las Hayas y que enlaza con la carretera federal costera de Palma Sola está incomunicada por la fractura en el puente de El Limón y El Súchil, los cuales desde junio resultaron dañados por las incipientes lluvias de la tormenta tropical “Barry”.
Santiago Xihuitlan es la única comunidad que presenta un deslave en la entrada, entre la calle Hidalgo y Allende que perjudica a 8 familias de esa zona.
Además, la comunidad de La Esperanza no tiene agua potable debido a la fractura de los tubos y su puente se sigue fracturando, para lo cual se solicita la intervención inmediata de Gobierno del Estado para dotar máquinas pesadas para el dragado inmediato de ríos y del arroyo Blanco para poder así evitar desgracias mayores.