Dos sujetos, armados con navajas y una escopeta, atacaron la noche de este jueves la vivienda de la familia del reportero Gil Cruz Ambrosio, avecindado en la comunidad de Citlaltépetl, en el municipio de Álamo-Temapache.
El comunicador, dueño del portal “El Periódico MX” y ex-reportero de “Notiver”, relató que es la segunda vez que delincuentes ingresan a la casa de su padre, al parecer, para intentar robar la tienda de abarrotes, sustento del hogar.
En la agresión, hubo dos personas lesionadas, una con varias heridas en la cabeza por golpes y una cortada en el cuello, por arma punzocortante y otro lesionado más por un culatazo de escopeta.
"Llegaron a la tienda -que ya estaba cerrada- y llegaron apuntando con el rifle. Mi hermano, que vive en el local arriba de la tienda, se dio cuenta y bajó, los muchachos estos, no sé si inexpertos o temerosos o iban drogados, no les dio tiempo de decir nada porque mi hermano, inmediatamente, se les fue encima, a uno, a los golpes y el otro con el rifle le apuntaba a mi papá".
“Mi papá agarró valor y con una escoba también empezó a golpear a la otra persona, tumbaron a mi papá y ya en el suelo a mi papá (…) trae una herida como de 10 centímetros en la cabeza, otra como de 3 centímetros a un costado, también en la cabeza y un navajazo en el cuello, a un costado arriba del hombro”.
Su hermano, dijo, sufrió una lesión en la cabeza porque le pegaron de culatazos de la escopeta que portaban; ya no la pudieron usar para disparar porque del golpe, el arma de fuego se rompió en la parte de madera.
“Mi hermano logró darle una pedrada en la cara a uno de los agresores y mientras mi papá también forcejeaba con el otro y también le alcanzó a dar con el palo de escoba, tres golpes en la cabeza al otro sujeto. Eso me dicen que fue en un lapso de tres minutos o cuatro”.
Gil detalló que los ladrones huyeron porque los vecinos salieron al auxilio de la familia, por lo que los agresores huyeron entre los matorrales y no los pudieron detener.
El comunicador fue a interponer una denuncia de los hechos al Ministerio Público, pero no pudo hacerlo porque antes le piden un certificado médico que haga constar las lesiones de sus parientes, por lo que tuvo que regresar al hospital a esperar los estudios clínicos.