El rezago en la obra del Distribuidor Vial ya cobró “víctimas”, pues empresarios pozarricenses cerraron las puertas de sus establecimientos por las altas pérdidas económicas que reportan, precisamente por ubicarse donde se mantienen cerradas las vialidades.
De los orígenes de Poza Rica como municipio libre, en la década de los cincuentas, uno de los negocios dedicados al ramo de gastronomía fue “El Petrolero”, restaurante ubicado en la esquina del bulevar Lázaro Cárdenas con 8 Norte, de la colonia Obrera.
Aún cuando operaba con servicio las 24 horas por cinco décadas, cerró sus puertas hace dos meses, pues sus ex trabajadores manifestaron que las ventas se fueron abajo durante los dos años que se han realizado la construcción del Distribuidor Vial.
A sólo 30 metros de distancia, sobre la calle 8 Norte, también resultó afectado otro restaurante que, en el registro histórico de la ciudad también guarda hechos importantes, “El Chalet”, propiedad del empresario Julio César Domínguez Canales.
Este restaurante es identificado por los pozarricenses en la historia del municipio, fue escenario la mañana del 28 de febrero de 1978 del asesinato del entonces líder nacional del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), Heriberto “Güero” Kehoe Vincent, quien al salir de desayunar fue victimado y su cuerpo inerte quedó en las puertas del establecimiento.
Sin embargo, la magna obra de vialidad que PEMEX construye en Poza Rica, ha provocado cambios en los sentidos de la vialidad en el centro de la ciudad, esto con el apoyo de la delegación regional de Tránsito y Transporte Público y las autoridades municipales, bajo la regiduría de Alberto Vargas Rico.
Entre estos puntos de conflicto para los empresarios locales, precisamente ocurrió con los permisos otorgados para la reubicación de rutas al transporte público en las modalidades de taxi y autobuses.
La calle 8 Norte fue ocupada precisamente para ascenso y descenso de usuarios en distintas rutas de autobuses y, pese a la inconformidad de los comerciantes y prestadores de servicios por generarse, incluso, delitos de asaltos, las autoridades en vialidad hicieron caso omiso.
La responsable del restaurante “El Chalet”, Diana Virginia García Valencia, explicó que tras 35 años de servicio, ante la situación económica y la reubicación de rutas de transporte, así como los trabajos de construcción del Distribuidor Vial que provocó el bloqueo de vialidades para automovilistas sobre bulevar Lázaro Cárdenas y calles del primer cuadro.
“Sabemos que lo que el cliente busca es comodidad y eso nos afectó, porque no tuvimos un espacio para que se estacionaran”.
Dejaron de ser contratados los servicios de 15 empleados, entre ellos algunos que entregaron su vida, se convirtieron en fundadores en este importante restaurante, donde también personajes de la política realizaban con frecuencia ruedas de prensa para difundir información.
Este restaurante mantenía una decoración de ambiente bohemio, con luces tenues de sus candelabros y la fortaleza de la madera que imponía en sus columnas y techos, con decoración de objetos antiguos.