En su ponencia magistral la Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum hizo el llamado a las mujeres a ser sororas, respetar los derechos humanos, a no olvidar que hay féminas que requieren de mucho apoyo haciendo referencia así a las que viven pobreza y las que buscan a sus hijos desaparecidos.
Durante su participación en el Congreso Internacional de Mujeres y Líderes Empresariales, les dijo a las mujeres pero también a los varones presentes que ya no se debe permitir que los delitos tipificados continúen ocurriendo y produciendo intranquilidad.
“Debemos hacer algo para que ya no ocurran, debemos de prevenir y esa es la tarea de una lideresa o de un líder. Yo les puedo decir que no dejo de apoyar a las madres buscadoras porque lamentablemente siguen desapareciendo personas”.
De igual forma la Premio Nobel de la Paz apuntó que no se debe de confundir la pobreza material con la humana y que cuando se tengan recursos económicos suficientes, se haga una buena administración de estos y se ayude a quien está en necesidad.
“Si queremos paz debemos construir paz. Debemos de privilegiar el perdón, tenemos que ser humildes porque este es un código de vida que cuenta mucho, aunque es difícil mantenerlo y hay que enseñarlo”.
Les dijo a las lideresas que no deben de olvidar todos los días ser agradecidas con lo que tienen pues es una parte fundamental para seguir avanzando, además que no puedan exigir el respeto a los derechos humanos si ellas en algún momento no respetan alguno de estos.
De igual forma expresó durante su conferencia en el teatro Metropolitano, que el tiempo es implacable, que la vida termina pero que hay que sembrar para que las siguientes generaciones den continuidad a la lucha porque se tenga paz.
“Debemos de enseñarles a las siguientes generaciones lo que es la grandeza del ser humano, de nuestro pueblo, de nuestro territorio, los valores y los principios, pues esa es una misión que no debemos de dejar a un lado”.
Finalmente hizo el llamado para que cada persona se valore para poder valorar a su prójimo y convertirse en tejedores de la paz, pues este valor falta en la actualidad.