Tres ciudadanos identificados como Roberto, Pedro y Enrique se convirtieron en los protagonistas de un rescate que evitó una tragedia en Coatzacoalcos, luego de intervenir para impedir que un joven de aproximadamente 25 años se arrojara desde el distribuidor vial abandonado, ubicado junto a la terminal de autobuses ADO.
Roberto es criminalista y cuenta con formación y capacitación en manejo de crisis, mientras que Enrique forma parte de un equipo de rescatistas y brigadistas. Ambos, junto con Pedro, participaron en las acciones para convencer al joven de alejarse del peligro.
La situación provocó momentos de tensión entre automovilistas y peatones, quienes observaron al muchacho cerca del borde de la estructura y comenzaron a pedirle que no atentara contra su vida.
Mientras algunos conductores le gritaban palabras de aliento y le recordaban que no estaba solo, los tres ciudadanos intervinieron para ayudarlo. Elementos de la Policía Estatal también acudieron al lugar y participaron en las labores para ponerlo a salvo.
Después de varios minutos de incertidumbre, el joven desistió de su intención y pudo ser retirado de la zona de riesgo, lo que permitió que la situación concluyera sin consecuencias fatales.
Posteriormente, paramédicos le brindaron atención prehospitalaria y lo trasladaron a un hospital, debido a que presentaba lesiones en los brazos y requería valoración médica.
La intervención de Roberto, Pedro y Enrique, así como el apoyo de los policías estatales, resultó decisiva para evitar una tragedia en uno de los puntos de mayor circulación vehicular de Coatzacoalcos.