La necesidad de fortalecer las labores que realiza la Casa de la Misericordia llevó al padre Román Elías Oficial Gil a convocar a la ciudadanía para sumarse como voluntaria en las diferentes actividades que desarrolla la institución en favor de personas en situación vulnerable.
El sacerdote explicó que una de las tareas más importantes consiste en rescatar frutas y verduras que son donadas por comerciantes de los mercados locales y que, aunque ya no pueden venderse, siguen siendo aptas para preparar alimentos.
Los recorridos se realizan los martes y jueves por la mañana y posteriormente los productos son trasladados a Casa de la Misericordia, donde se clasifican antes de ser utilizados en la cocina comunitaria.
Además, quienes formen parte del voluntariado pueden colaborar en la preparación de los alimentos, servir las raciones, clasificar medicamentos y apoyar en diversas actividades necesarias para el funcionamiento diario del comedor.
El sacerdote recordó que la institución ofrece no sólo alimentos gratuitos o a bajo costo, sino también consulta médica, medicamentos, atención psicológica, asesoría jurídica, ropa, calzado y ayuda a comunidades afectadas por fenómenos naturales, por lo que contar con más voluntarios permitirá mantener y fortalecer estos servicios en beneficio de quienes más lo necesitan.
Invitó a los interesados a acercarse a las instalaciones de la Casa de la Misericordia, ubicada en Oriente 2, entre sur 9 y 11, junto a la capilla de adoración perpetua.