La excesiva saña de las expresiones del crimen organizado minimizan las pocas expresiones de solidaridad en medio de la crisis de violencia, consideró la directora del Instituto de Filosofía, de la Universidad Veracruzana, Adriana Menassé Temple.
Al participar dentro del Coloquio "Vulnerabilidad, violencia y perspectivas por la paz", organizado por la Facultad de Filosofía y la Maestría en Filosofía, observó que México y Veracruz viven una degradación simbólica reproducida en forma de indignidad y dosis de cinismo, crueldad y desesperanza cada vez más altas.
"La impotencia y el desaliento crean terreno fértil para el crimen y la corrupción" subrayó la académica de la UV.
Y es que desde su perspectiva, existen miles de experiencia de solidaridad directa, personal o social, invisibilizadas por la agenda de los medios "porque el horror nubla nuestro punto de vista, ante tantos asesinatos lo demás parece desdibujar", afirmó.
Incluso, la elección de los jóvenes por sumarse a las células del crimen representa una opción ante el desfondamiento o la desvalorización de todas las demás alternativas.
"La construcción de la paz pasa por la reconstrucción de una atmósfera que vuelva a poner la aventura humana en una luz que la ennoblezca", apostó.