Cuatro proveedores fueron dados de baja del padrón de Leche para el Bienestar en Veracruz luego de que una revisión en campo identificó que operaban como intermediarios o “coyotes”, informó Evaristo Ovando Ramírez, titular de la oficina de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) en el Estado.
La depuración se realizó mediante visitas a cada uno de los productores registrados para comprobar que contaran con ganado y producción propia. Tras concluir las verificaciones, también fueron regularizados los registros necesarios para que los proveedores pudieran continuar entregando leche en los centros de acopio. “En la depuración quedaron fuera 4 pero porque eran ‘coyotes’, se hicieron visitas de campo uno por uno”.
Ovando Ramírez explicó que el proceso provocó que algunos productores quedaran temporalmente sin los registros requeridos para vender su leche al programa, por lo que intervino ante la dirección nacional de Leche para el Bienestar para destrabar los trámites pendientes.
“Yo personalmente hablé con el director nacional de Leche para el Bienestar y nos liberó –la última vez aquí en Palacio– los registros que le dan a los lecheros para que ellos vayan y vendan en los centros de acopio”.
El funcionario sostuvo que una suspensión de pocos días en las compras puede ser enfrentada por los productores mediante la elaboración de queso o la venta directa de leche, pero reconoció que prolongar esa situación durante semanas o meses afecta sus ingresos.
“Se normalizó otra vez el asunto. Digo, una semana no es mucho problema porque el lechero sabe que lo puede hacer queso y va y lo vende a menudeo, pero ya mantenerlo más de 2 meses ya es difícil”.
Aseguró que, una vez concluida la depuración y liberados los registros, las adquisiciones del programa regresaron a su operación habitual. “Fue caminando poco a poco, se logró solventar y todo volvió a la normalidad y se mantienen las compras”.
Ovando Ramírez afirmó además que el volumen de leche adquirido en Veracruz prácticamente se triplicó respecto de 2024, al pasar de alrededor de 7 millones a 22 millones de litros.
Actualmente, añadió, el programa paga aproximadamente 11 pesos por litro a los productores y 4 pesos de ese ingreso cuentan con un tratamiento fiscal exento.
“En 2024 se compraban alrededor de 7 millones de litros, hoy compramos 22 millones de litros, más o menos a 11 pesos y no se gravan 4 pesos de esos 11 pesos. Esto quiere decir que son exentos de IVA y de impuestos 4 pesos de los ingresos de los productores y eso también es una ayuda”.
La leche adquirida es posteriormente pasteurizada, empacada y distribuida en alrededor de 300 tiendas de Leche para el Bienestar instaladas en Veracruz. De acuerdo con el funcionario, el producto se comercializa al público entre 7 y 7.50 pesos por litro, mientras que el Gobierno cubre los costos de traslado, pasteurización y empaque para sostener ese precio en localidades atendidas por el programa.