La emergencia provocada por el sismo de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado lunes 10 de agosto continúa agravándose. El balance más reciente conocido este miércoles eleva a casi 250 el número de personas fallecidas, mientras que los heridos superan los 3 mil 770 y las autoridades mantienen la búsqueda de personas desaparecidas.
El terremoto tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, Chocó, y afectó particularmente a ciudades y municipios del occidente colombiano, entre ellos Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
La cifra de muertos sigue aumentando
El nuevo balance representa un incremento considerable respecto a las cifras difundidas durante las primeras horas posteriores al terremoto.
Las autoridades colombianas continúan realizando labores de identificación de víctimas y evaluación de daños, por lo que el número definitivo todavía podría aumentar.
La ventana de aproximadamente 72 horas para localizar sobrevivientes atrapados se encuentra en una etapa crítica, lo que ha intensificado las operaciones de búsqueda entre edificios colapsados.
Topos mexicanos ya están en Colombia
En medio de esta situación, rescatistas mexicanos de la Brigada de Rescate Topos Tlatelolco se trasladaron a Colombia para ofrecer su experiencia en búsqueda y rescate.
Los Topos son una organización civil de voluntarios especializada en operaciones de emergencia. Su origen se remonta al terremoto que devastó la Ciudad de México en 1985 y desde entonces han participado en operaciones de rescate en diferentes países.
Los rescatistas mexicanos llegaron por iniciativa propia y han tenido que establecer comunicación con las autoridades colombianas para formalizar su incorporación a las operaciones.
El propio equipo informó que mantiene comunicación con la coordinación nacional de gestión del riesgo colombiana y que respeta los protocolos internacionales establecidos por INSARAG, el sistema de Naciones Unidas para la búsqueda y rescate urbano.
Colombia evalúa la ayuda internacional
La llegada de los Topos ocurre en medio de un debate sobre la recepción de equipos extranjeros.
Inicialmente, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) consideró que Colombia contaba con suficientes capacidades nacionales de búsqueda y rescate y que no era necesario activar equipos internacionales especializados.
La presencia de los rescatistas mexicanos no significa que puedan ingresar automáticamente a cualquier estructura colapsada. En una emergencia de esta magnitud, los equipos internacionales deben coordinarse con las autoridades locales para evitar duplicar esfuerzos, poner en riesgo a los propios rescatistas o interferir con las operaciones nacionales.
Los Topos han señalado su disposición para trabajar bajo los protocolos colombianos y de Naciones Unidas.
México vuelve a tender la mano
La participación de los Topos en Colombia vuelve a poner en escena una de las expresiones más reconocidas de solidaridad mexicana ante los desastres.
Desde 1985, estos grupos de rescatistas han participado en operaciones dentro y fuera de México. Su experiencia incluye terremotos, inundaciones y otros desastres de gran magnitud.
Ahora, en Colombia, su objetivo es el mismo que los ha llevado a otros escenarios de emergencia: buscar entre los escombros a quienes todavía puedan estar con vida.
Y mientras las cifras continúan aumentando, la prioridad de los equipos de rescate permanece intacta: encontrar sobrevivientes antes de que el tiempo se agote.
Balance conocido al 12 de agosto
- Magnitud: 7.4
- Epicentro: San José del Palmar, Chocó
- Fallecidos: cerca de 250
- Heridos: más de 3 mil 770
- Viviendas destruidas o afectadas: más de 9 mil 550
- Familias afectadas: más de 30 mil 300
- Réplicas: más de 130
- Topos de México: ya presentes en Colombia y en proceso de coordinación para su participación operativa
- Equipos USAR colombianos: 23 grupos certificados