A pesar de las expectativas de cierre de la inflación para 2025 por debajo del 4 por ciento, la ciudadanía veracruzana percibe un alza continua en los precios, situación marcada recientemente por el fuerte impacto de los costos de la energía eléctrica, explicó el presidente del Instituto Mexicano Ejecutivo en Finanzas (IMEF) en el estado de Veracruz, Ramón Ortega Díaz.
Indicó que si bien el acumulado de inflación se sitúa en 2.72 por ciento y se espera que el cierre anual ronde el 3.5 por ciento, la realidad es que lo que afecta a los hogares es el incremento derivado del término del subsidio a la luz, así como el precio del gas y otros factores. Aunque las proyecciones indican una desaceleración de la inflación, dijo que “el precio de la vida sigue subiendo”. Ortega Díaz señaló que no se observa un alivio real, a pesar de que las expectativas inflacionarias para el próximo año 2026 también se mantengan debajo del 4 por ciento.
Explicó que la preocupación se centra en el próximo enero, mes en el que se espera un "pico inflacionario", impulsado por la actualización de las cuotas del IEPS en la gasolina y un probable ajuste al alza en el precio del gas. Además, ya se han notado ajustes en los menús de restaurantes y loncherías debido a que no podían seguir absorbiendo el costo incrementado del servicio.
Agregó que ahora el incremento proyectado al Salario Mínimo, que se espera sea de al menos un 12 por ciento, genera inquietud en el sector empresarial, ya que son quienes se verán más afectados. “Aunque la medida busca beneficiar a los asalariados, representa un costo adicional que el empresariado debe absorber, no solo impacta directamente en los sueldos, sino que impulsa al alza los pagos de INFONAVIT, seguro social y otras obligaciones”, detalló.
Por último, el Presidente de la IMEF en Veracruz mencionó que ante esta situación, existe la preocupación de que este fenómeno genere mayor informalidad y desempleo en la entidad.